La red de suministro de agua potable en Llodio incorporará en los próximos meses nuevos mecanismos para ahorrar agua y realizar cortes en las tuberías para poder actuar con rapidez a la hora de detectar fugas y tomas 'piratas'. Se trata de un proyecto en el que el Ayuntamiento de la localidad alavesa lleva años trabajando mediante la construcción de un anillo de canalizaciones que bordea el municipio. El moderno sistema «permitirá detectar, en tiempo real, no sólo la aparición de una fuga en la red sino también la cuantía del agua perdida a través de ella», según explicó el alcalde, Jon Karla Menoyo.
La entrada en funcionamiento de la nueva red supone la incorporación de una tecnología que permite «dividir la red de distribución en varias zonas hidráulicamente independientes y la medición permanente del caudal y la presión existentes a la entrada de cada uno de ellos» Los datos se transmiten a través de un sistema informático a un puesto de control central. Y en el caso de que se produjeran emergencias, este mismo programa alertaría mediante un mensaje de teléfono móvil a los responsables del mantenimiento de la red para que puedan actuar de manera inmediata.
El equipo permite disponer de cifras actualizadas permanentemente sobre la evolución diaria del agua consumida en cada sector. De esta forma, se pueden registrar al momento tanto la aparición de fugas como las tomas 'piratas' en la red. La evolución de los datos también ayuda a tomar decisiones en el momento idóneo para renovar las tuberías en mal estado y sustituir los contadores domésticos.
La red de abastecimiento de agua potable de Llodio cuenta con cien kilómetros de tuberías y los nuevos mecanismos permiten dividirla en 17 sectores diferentes. En aquéllos que abastecen al casco urbano se van a instalar medidores de caudal y presión de todas las tuberías de entrada.
140.000 euros de inversión
El sistema que se va a colocar en esta localidad permite un ahorro anual de entre el 10 y el 15% de agua al año desde el primer curso de funcionamiento. La experiencia ya se ha implantado en otras ciudades, como la portuguesa Sintra, Tallin, en Estonia o la populosa Río de Janeiro. La mejora del abastecimiento contempla, además, una inversión de 140.000 euros que correrá a cargo del Consorcio de Aguas Kantauriko Urkidetza para la remodelación de las conducciones eléctricas de la estación depuradora de Bestialdie y su incorporación al programa informático de la red que se ejecutará este mismo ejercicio.
Además, se construirá un nuevo depósito de 2.500 metros cúbicos para atender las necesidades de la población en el caso de que se produzca una avería. Actualmente, hay uno en San Bartolomé, pero para 2013 se propone la inversión de algo más de medio millón de euros en la construcción de uno nuevo.