Sacar a pasear al perro sin correa o sin bozal es una de las infracciones más comunes en la capital alavesa. Es lo que revela el último informe municipal sobre controles caninos realizados el último año, que recoge un total de 211 denuncias a propietarios de canes que incumplieron la normativa. Casi la mitad de las multas, en concreto 91, se produjeron por llevar al animal suelto, y una veintena de ellas fueron dirigidas a dueños de perros peligrosos.
No fueron los únicos casos, ya que el Ayuntamiento detectó más de 300 canes sin atar, tanto los de razas peligrosas como el resto. Aparte de esta falta que sigue a la orden del día por los parques y jardines de la ciudad, el informe municipal también recoge un gran número de sanciones dirigidas a propietarios por llevar a sus mascotas -de raza peligrosa- sin bozal, cuando la ordenanza obliga a colocarles un protector. En total, se pusieron 40 multas.
Otro de los casos más denunciadas es la falta de licencia o de registro de los animales. En este apartado, se sancionó a cerca de sesenta infractores, todos dueños de perros peligrosos, por no poseer las pertinentes licencias o realizar los trámites que marca la ley. En cuanto a los canes de razas no peligrosas, las denuncias fueron motivadas por otro tipo de faltas como no colocarle el microchip al animal -13 casos-. Otra docena de multas corresponden a los dueños que no recogieron los excrementos de su mascota.
En comparación con el año anterior, el número de denuncias ha aumentado de las 142 de 2009, a las más de doscientas registradas el pasado ejercicio. Los datos de infracciones detectadas también se han incrementado, sumando cerca de medio centenar de casos.
Más controles
En su afán por hacer cumplir las normas a los dueños de mascotas de la capital alavesa, el Ayuntamiento efectuó 336 controles sobre perros, que se incrementan respecto al año anterior. Asimismo, se realizaron más de trescientas advertencias a ciudadanos por llevar a perros sueltos en lugares públicos.
El Consistorio debatirá próximamente la elaboración de una nueva ordenanza sobre tenencia de animales, que prohibirá a los perros acceder a parques infantiles o beber agua de las fuentes públicas. El Gabinete Lazcoz intenta modificar la normativa desde 2007, ya que la actual data de 1994, y está obsoleta.