El pleno del Ayuntamiento de Vitoria aprobó ayer la denominada redensificación de Salburua y Zabalgana, dos barrios que tendrán al final casi 7.000 viviendas más de las previstas para poder responder a la demanda residencial del futuro sin que la ciudad consuma más suelo. La controvertida modificación salió adelante con los votos favorables del PSE y el PNV, que al final fueron los únicos en dar luz verde al plan. El PP, como se esperaba, se posicionó en contra y EB y EA se abstuvieron al apreciar que deberían «renegociarse los aprovechamientos urbanísticos» con los promotores de los polígonos. Estas explicaciones fueron recibidas con ironía desde el equipo de gobierno, que lamentó «que ahora algunos se se echen atrás para arañar votos en las próximas elecciones».
Salburua y Zabalgana fueron diseñados hace casi una década para acoger más de 25.000 casas, pero en los últimos dos años los técnicos del Ayuntamiento han echado en falta «más vida» en unas calles amplias pero, al mismo tiempo, jalonadas por edificios con unas dimensiones limitadas.
Hace un año, el Consistorio se puso manos a la obra para hacer más pisos en el Este y el Oeste pese a las críticas de miles de vecinos, y ese largo proceso culminó el viernes pasado, cuando la Junta de Gobierno Local, integrada por los concejales socialistas, aprobó edificar 6.987 pisos más en los nuevos barrios. En concreto, Salburua acogerá 2.816 casas más de los previstas y Zabalgana, 4.171. Ayer, el pleno ratificó este trámite.
Reparto
Como es sabido, socialistas y peneuvistas tenían resuelto este trámite de antemano, ya que suman mayoría en el pleno. Tal y como se esperaba, el PP votó en contra. La edil Idoia Garmendia recordó que es «probable» que cuando se proyectó el crecimiento por el Este y el Oeste «no se hiciera demasiado bien», pero acusó al alcalde de «sacar 50 millones de las cuentas de Ensanche 21 destinados a equipamientos en Salburua y Zabalgana para pagar el complejo de Lakua. Ese dinero nunca debió salir de ahí y después de las elecciones habrá que recomponer las arcas municipales».
Las únicas incógnitas estaban, por tanto, en EB y EA. Tanto José Navas como Antxon Belakortu pidieron que la aprobación de la redensificación se quedara sobre la mesa para poder reconsiderar «los aprovechamientos urbanísticos del Ayuntamiento y de los promotores de los polígonos», ya que era posible «establecer otro reparto». De lo contrario, se abstendrían.
El concejal de Urbanismo, Juan Carlos Alonso, dijo que era «una vergüenza» que EB y EA no votaran a favor, «porque los aprovechamientos están definidos desde agosto de 2008. Lo que pasa es que vienen las elecciones y algunos echan a correr».