Lo anunció la pasada semana, lo pergeñó el lunes al reunir a su ejecutiva y a sus principales cargos institucionales y ayer, por fin, el PNV desveló su decálogo de «medidas de choque» para atajar el aumento del paro, que considera la «máxima preocupación» de la sociedad vasca. El documento con las propuestas ya ha sido enviado a las instituciones, agentes sociales y económicos vascos.
Las medidas, presentadas ayer en la sede central del PNV en Bilbao por el presidente de la formación jeltzale, Iñigo Urkullu, se agrupan en tres grandes bloques: un plan de choque de empleo juvenil -este colectivo es el más afectado por el desempleo-, un programa de apoyo a los autónomos y otro, especial, de relanzamiento de las pequeñas y medidas empresas (pymes), una de las columnas vertebrales de la economía vasca.
Entre las propuestas del PNV figura subvencionar hasta un 30% el coste de los contratos de formación y prácticas, durante el primer año; financiar el 100% de los planes de viabilidad de los proyectos de autoempleo y, además, subvencionarlos con 6.000 euros.
La propuesta incluye también becas de 10.000 euros para formación en el exterior, o convenios con las entidades financieras para subvencionar cuatro puntos de los créditos destinados a la inversión.
También se propone bonificar en un 50% los tributos, impuestos y tasas de los nuevos locales de negocios, y bonificar en un 20% el IBI (Impuesto de Bienes Inmuebles) para empresas familiares de menos de cinco trabajadores.
Las inversiones de las pymes generadoras de empleo neto se subvencionarían, según la propuesta del PNV, en un 20% y hasta en un 60% los estudios y prospecciones comerciales para la internacionalización de las pymes.
Además se pondrían en marcha medidas de refinanciación del circulante y programas de apoyo financiero para pymes por importe de 500 millones de euros y se garantizaría el acceso de las pymes a una «financiación suficiente» que les permita mantener la actividad frente a los retrasos en los pedidos y los cobros.
Ofrecer ideas
Urkullu explicó que su partido no ha cuantificado la magnitud de estas medidas porque el propósito al lanzar el decálogo es ofrecer ideas. «Somos conscientes de que nos encontramos en un tiempo electoral -apostilló-, pero no podemos perder el tiempo». La propuesta tampoco define qué institución o entidad debería tomar cada una de las medidas, sino que se deja a la voluntad de coordinación y cooperación de los implicados.
El dirigente nacionalista destacó la actitud «responsable y constructiva» de su partido. «Es urgente lograr que el incremento del paro llegue a su punto de inflexión, porque este cambio de tendencia generará la confianza necesaria para generar empleo», argumentó.
Este conjunto de medidas, fruto de la labor del grupo de trabajo creado por los peneuvistas, ha sido remitido a los responsables institucionales, a entidades financieras, a las cámaras de comercio y a los agentes económicos «más relevantes».
Urkullu reclamó también que se avance en otras medidas de carácter estructural como la «reordenación de las políticas activas de empleo».
Estas propuestas del partido que ostentó durante tres décadas el poder, hasta 2009, coinciden con un reciente informe del Gobierno vasco en el que se constata que las principales alzas del paro tuvieron lugar durante el mandato de Ibarretxe. Entre septiembre de 2008 y marzo de 2009, el desempleo creció en Euskadi en más de 40.000 personas y su tasa se duplicó.