Con unas botas de goma sobre la mesa y un gesto de preocupación, el alcalde de Muskiz, Gonzalo Riancho, anunció ayer que el dragado del río Cotorrio acordado en febrero por el Ayuntamiento y la Agencia vasca del Agua (URA) no llegará hasta después del verano. Lo hizo tras recordar que la época de mayor riesgo de inundación en el municipio son los meses de mayo y junio, durante los cuales en 2010 se registraron importantes crecidas que anegaron varios locales hosteleros, obligaron a recortar seis días las fiestas locales y dejaron sumergida la plaza de San Juan. El motivo: la época de cría de la 'gallinula chloropus', más conocida como polla de agua, no finaliza hasta septiembre.
«Yo de verdad que respeto profundamente la conservación del medio ambiente...», aseguró Riancho, quien, pese a todo, reconoció haber visto varias parejas de este ave en el río Barbadun, pero no en el Cotorrio, donde se pretende actuar. «Desde el Ayuntamiento y URA se ha hecho todo lo posible por iniciar cuanto antes las obras, pero la Diputación aconseja esperar», lamentó.
Aunque no se trata de una negativa, sino sólo de un retraso, el regidor remarcó la importancia del dragado frente a cualquier otra medida que se pudiera adoptar en el Cotorrio. «Lo necesario, lo que reclaman todos los vecinos, es limpiar el cauce del río de ramas y lodos, y con esas tierras levantar un poco los malecones», explicó. Una actuación que sería urgente acometer entre el puente de San Martín y el del campo de fútbol, y que también llevaría aparejado adecentar el arroyo existente entre la carretera y el propio campo de fútbol.
Objeto de denuncia
La Diputación recordó que la ley de conservación de 1994 impide «destruir, dañar o recoger nidos o huevos de fauna silvestre», por lo que el Ayuntamiento de Muskiz «podría ser objeto de denuncia por parte de las instituciones, personas físicas o asociaciones ecologistas» si acomete las obras. En sus recomendaciones, enviadas a URA el pasado 30 de marzo, la institución foral daba su permiso a los trabajos con varios condicionantes, como que las tierras extraídas del arroyo paralelo al Cotorrio no se utilicen, ya que contienen una población de 'Arundo Donax' (caña común) que podría colonizar áreas no deseadas.