El paso de Napoleón Bonaparte y su tropa hace apenas quince días por el parque de Arriaga dejó huella en este rincón de Vitoria. En concreto, una marca que, a juicio del Ayuntamiento de la capital alavesa, hará que los organizadores del mercado napoleónico no reciban completa la fianza por el uso del recinto. Le serán descontados 2.170,86 euros del total de 18.000 euros de depósito. Este dinero, explican fuentes municipales, permitiría cubrir los «daños» causados en esta zona verde por «la instalación de los puestos y el paso de vehículos».
La asociación de vecinos de Lakua Ipar-Arriaga, impulsora de la iniciativa, defiende, en cambio, que «no se produjeron tales destrozos» y que el Consistorio ha replantado la zona «demasiado rápido en comparación con otras actuaciones». Según indica el documento del Ayuntamiento, en la revisión del recinto que acogió el I Mercado Napoleónico entre el 25 y el 27 del pasado mes se comprobó que varios puntos de los jardines habían resultado afectados, lo que obligaba a sembrar cerca de 1.400 metros cuadrados de nuevo césped para que recuperara su aspecto habitual.
Situaciones similares
Los organizadores de la feria, que atrajo a miles de personas hasta esta enorme zona verde de Lakua, recalcan que la decisión municipal de «retener la fianza» por la ocupación de una parte del parque responde a «una persecución contra la asociación» por parte del Gabinete Lazcoz. Sin embargo, desde el Ayuntamiento defienden que sólo se cobrará poco más de 2.000 euros y que este tipo de situaciones se han dado en otros actos celebrados anteriormente en la ciudad y que en ellos se ha obrado de la misma manera.
Así, por ejemplo, los responsables de la exitosa Feria del Marisco tuvieron el pasado año que renunciar a recoger los 1.200 euros de fianza después de que el Ayuntamiento constatara que «habían realizado anclajes en el pavimento» para levantar una carpa en el aparcamiento de San Martín. Y respuesta similar recibieron los encargados de la Feria de las Naciones, que acogió el entorno de la catedral nueva, cuando en 2007 no se les devolvió los 600 euros que habían depositado al ver que habían dejado «abundante suciedad» y en el estanque «habían desaparecido nueve adoquines».