Abril de 2010 quedó registrado en las estadísticas de la Agencia Estatal de Meteorología -Aemet- como el cuarto mes del año más seco desde que comenzaron a registrarse los datos climatológicos allá por 1919. Y de seguir así, abril de 2011 podría pasar a los anales como el más caluroso de la historia. Por lo menos, si se toman como referencia los registros en el aeropuerto de Foronda, que arrancan en el año 1980.
No en vano, apenas ha transcurrido una semana del mes, dos desde la entrada de la primavera, y el mercurio ya ha batido la efemérides de abril en el aeródromo vitoriano. Sucedió el miércoles, cuando la temperatura máxima alcanzó los 29,8 grados, la más alta desde 1980. El anterior registro más caluroso de un mes de abril se alcanzó el día 29 de 2005, cuando se llegó hasta los 28,2 grados.
No obstante, si se vuelve la vista más atrás, cuando la temperatura se medía en otras estaciones como el Instituto Vitoria -entre 1919 y 1965- o el Aeródromo Vitoria -entre 1945 y 1979-, es posible encontrar registros muy altos. Es el caso de los 30,4 grados del 19 de abril de 1945 o de los 29,6 del día 26 de 1947.
Sin nubes
La masa de aire del Sahara que nos acompaña desde el martes ha dejado también temperaturas «extraordinarias» en Bilbao -se llegó a los 32,4 grados- y en San Sebastián -31,9-. Y parece que el sol y el calor se van a mantener durante las próximas 48 horas.
Para hoy, los meteorólogos de Euskalmet anuncian pocos cambios. El cielo seguirá limpio de nubes. El viento soplará del Sur durante la primera mitad del día, levantándose la brisa a partir del mediodía. Las temperaturas no variarán demasido y serán cálidas, con máximas cercanas a los 29 ó 30 grados.
El sábado continuarán los cielos poco nubosos durante la primera mitad del día a los que acompañarán temperaturas veraniegas, ya que el viento continuará soplando del Sur. No obstante, a partir de la tarde, pasará a ser del Noroeste, bajarán los termómetros y aumentará la nubosidad aunque ello no impedirá que se siga disfrutando de sol y del buen tiempo también durante la segunda mitad del día.
El domingo, por el contrario, el día estará más encapotado y las temperaturas descenderán de forma considerable.