Pep Montes, barcelonés de 42 años, periodista y gestor cultural, experto en políticas de juventud y director del Consell de la Cultura y les Arts de Catalunya, participó ayer en el Foro Formativo y de Debate del Consejo de la Juventud de Euskadi y el Ayuntamiento de Vitoria. Ante un grupo de técnicos de la juventud, reunidos en la casa de asociaciones Simone de Beauvoir, animó a trabajar en red «porque mejora y potencia todo lo que ya existe y abre nuevas oportunidades».
-Se habla mucho de lo pernicioso de internet para los jóvenes.
-También cuando apareció la televisión se dijo que era perversa y estimulaba actitudes violentas. Está demostrado que es lo contrario, que las escenas de violencia evitan comportamientos negativos. Son estigmas sin sentido. La televisión como las nuevas tecnologías son neutras. Lo malo puede ser su uso. Hay gente que se pasa el día en su habitación frente al ordenador. Es obvio que esa persona tiene otros problemas, pero el origen no está en la red.
-¿Hay razones para preocuparse?
-Yo creo que no. Los estudios dicen que quien más se relaciona a través de las redes sociales son al mismo tiempo los que tienen más relaciones sociales presenciales. Y quien saca más provecho de internet es el que previamente tiene muchos amigos. ¿Quién 'twittea'?, la persona que tiene capacidad de reflexión en su vida cotidiana y lo comparte con sus conocidos. La red es un potenciador de todos estos sectores. El reto está en conseguir llevar la cultura, el debate social o el desarrollo económico a aquellos que no la usan. Internet es un tesoro para aquel que tiene vida cultural rica.
-¿Cómo se utiliza la red para las políticas de juventud?
-Trabajar así multiplica la posibilidad de desarrollar proyectos. El potencial es infinito, pero aún estamos al comienzo. En Cataluña se ha creado una asociación de profesionales relacionados con la juventud y ese es el futuro.
«No es la respuesta»
-Las nuevas tecnologías se generalizan cuando el paro se ceba en los jóvenes. ¿Puede venir una solución desde internet?
-La red no da respuestas. Es un instrumento. La clave está en las personas. No es mágica porque no da soluciones si no hay materia prima. Pero si comparto mi proyecto como emprendedor, el potencial se multiplica y se enriquece. En estos momentos, nuestros espacios de comunicación son muy limitados desde el punto de vista territorial. Si subimos un proyecto podemos tener la oportunidad a diez kilómetros de distancia.
-Póngame un ejemplo.
-Internet ha multiplicado las posibilidades de los proyectos que salen adelante con microcréditos. Los llamados 'Crowdfunding' o financiación en masa. Funciona muy bien en obras de teatro o películas de cine. Por poco más de lo que pago por una butaca ayudo a sacar adelante una película en la que me pueden pagar poniendo mi nombre en los créditos. Puede aplicarse en los pequeños negocios aunque todavían nos falta esa cultura del mecenazgo.
-¿Pero hay masa social para que funcione este tipo de economía?
-Ya veremos. ¿Como se financia un bar? El que bebe una cerveza paga solo 2 euros y las cuentas salen. Hay un concepto de transformación cultural detrás de todo esto. En ese sentido, esta crisis será una oportunidad. Aquí no existe cultura de donaciones como en otros países, pero es un camino para la participación social.