«De momento la negociación está paralizada, casi rota», aseguraron ayer fuentes sindicales del comité de empresa de Mercedes a EL CORREO después de la reunión que mantuvieron ayer los representantes de los trabajadores y la dirección de la planta vitoriana. Fue el octavo encuentro con el fin de intentar acercar posturas sobre el convenio laboral para la plantilla. «Mal, no hemos avanzado nada», respondieron las mismas fuentes a la pregunta de cuál había sido el resultado de la cita.
La negociación queda, por tanto, en suspenso, en punto muerto, como consecuencia del bloque de posiciones de las dos partes. Hasta el punto de que no hay una fecha prevista para la próxima reunión, pese a que al término de cada encuentro empresa y comité ya fijaban el día y la hora del siguiente.
Ahora todo ha cambiado. Incluso entre los sindicatos de Mercedes no sentó nada bien la propuesta de los representantes del equipo directivo de «invitar» a cualquier central, por separado, a sentarse a negociar para avanzar en el acuerdo. Esa oferta fue interpretada por el comité como una postura «egoísta» de la multinacional, un mensaje similar al 'divide y vencerás'.
Por este motivo, precisamente, los miembros del órgano que defiende los intereses de la plantilla se reunieron después del infructuoso encuentro con la dirección y decidieron «no salirse de la mesa negociadora». Así, las ocho centrales sindicales -UGT, ELA, LAB, CC OO, Ekintza, USO, ESK y CGT- esperan que la empresa «nos llame a todos si quiere para seguir con las negociaciones».
Pegatina de 'No colaboro'
Los miembros del comité, en su línea de protesta iniciada la semana pasada, acudieron a la cita de ayer con el equipo directivo luciendo la pegatina de 'No colaboro'. Y ya se plantean colocar pancartas para seguir con esa presión «ante la prepotencia» de Mercedes.
Los sindicatos consideran que la plataforma de convenio expuesta por la compañía es «inaceptable» y que toda negociación pasa por «partir de convenios anteriores y mejorarlos». Y esto choca frontalmente con los intereses de la otra parte, en su opinión, que «plantea más flexibilidad a cambio de recortar pluses». El comité reclama gestos, ya no tanto en esa cuestión de la flexibilidad sino en aspectos como la movilidad.
Mientras que desde la dirección aseguran que con el planteamiento de convenio que ofrece la parte social la fábrica de Avenida de los Huetos «no sería viable ni ahora ni para el futuro VS20 -el modelo en el que trabaja la multinacional para sustituir a las actuales Vito y Viano y cuya fabricación puede llegar a Vitoria-», exponen fuentes sindicales. Incluso les aseguran que «desde Alemania les piden una reducción de costes y un modelo de flexibilidad para garantizar» la viabilidad de la planta alavesa.