El grupo Hamaikabat ha planteado impulsar en Eibar un proyecto de convivencia entre ciudadanos, «que sea respetuoso con las diferentes formas de pensar y que intente dar un tratamiento integral a esa convivencia». No es algo novedoso, sino que, tal y como recuerda Hamaikabat en un comunicado, se trata de recuperar el espíritu de un documento aprobado en 2002 por la corporación eibarresa.
Aquel denominado 'Manifiesto al pueblo de Eibar' decía que «la diversidad de las personas que constituimos nuestro pueblo, no ha sido nunca obstáculo para la convivencia en el trabajo, en la calle y en la política». Partidos y colectivos eibarreses que suscribieron el manifiesto abogaban por la colaboración «en pro de la normalización de la vida política» del municipio, al tiempo que demandaban un compromiso «en favor de una convivencia pacífica».
Hamaikabat cree llegado el momento de abordar de nuevo la cuestión, más en el momento actual, «cuando todo parece indicar el inicio del fin de 50 años de violencia, con heridas muy profundas que hay que intentar curar y con diferentes colectivos de personas instalados en situaciones de desencuentro, cuando no de enfrentamiento, que dificultan esa convivencia».
Crear una comisión
Para ello, el grupo Hamaikabat plantea, en primer lugar, «la actualización y confirmación» de aquel compromiso adoptado en 2002 y ratificado por el pleno municipal, para lo que cree apropiado realizar una declaración institucional. Ademas, propone la creación de una comisión que trabaje ese terreno y que mantenga vivo a lo largo del tiempo el compromiso.
Para Hamaikabat, dicha comisión debe ser «plural», integrada por personas «de reconocida solvencia moral y ética», de carácter «operativo» y con la «aportación y patrocinio del Ayuntamiento, lo que daría legitimidad a la comisión». Así, sería el propio Ayuntamiento el que propondría las personas que formarán la comisión, «buscando aunar todas las sensibilidades, políticas y sociales, con o sin representación municipal».
La propuesta que Hamaikabat denomina 'Eibar, convivencia en pluralidad' es, aseguran sus proponentes, «intencionadamente ambigua, pues sería deseable que fuese enriquecida con las aportaciones del resto de partidos y agrupaciones sociales».