Los dos pescadores del 'Zirri' cuyos cuerpos han sido localizados en los últimos días a unas tres millas del cabo Matxitxako murieron «de frío» y no ahogados, según apunta el resultado de las autopsias practicados a sus cuerpos y a falta de otros análisis más minuciosos. El agente de la Policía Municipal de Bilbao José Luis López, de 52 años, el primero en aparecer, y Óscar Martín, de 44, dueño de la lancha y padre del niño de 11 años, Arkaitz, que sobrevivió a la tragedia junto a Txema Bilbao, fallecieron probablemente a causa de una hipotermia, indicaron fuentes cercanas al caso.
El agua del Cantábrico podía encontrarse a unos 10 grados de temperatura cuando el barco en el que salieron del puerto de Zierbena a pescar verdel los cuatro amigos y el niño naufragó en el Abra exterior el pasado jueves sobre las ocho de la tarde. Las necropsias no han encontrado en los cadáveres signos de sumersión, una de las principales señales que aparecen en los ahogados, lo que indicaría que los dos hombres permanecieron a flote o nadando durante horas.
Motos y uniformes de gala
Según la versión aportada por los supervivientes a sus allegados, Óscar, el patrón de la embarcación, de seis metros de eslora, dejó a su hijo y a su amigo Txema Bilbao, que no sabía nadar, sobre la quilla, y comenzó a bracear hacia la costa en busca de ayuda. Le separaban de tierra unas dos millas, pero nunca llegó a su destino. Su cuerpo fue localizado sobre las siete y media de la tarde del martes a a 3,6 millas al nordeste del cabo Matxitxako, la misma zona donde se encontró el cadáver del agente municipal el día anterior, junto a la plataforma petrolífera La Gaviota. Ambos llevaban la misma ropa con la habían partido del puerto. El DNI del policía y la tarjeta de Osakidetza del patrón facilitaron la identificación de los cuerpos, que además fueron reconocidos por sus familiares.
Ayer se celebró a las siete de la tarde en la iglesia del Carmelo, en el barrio bilbaíno de Santutxu, el funeral por el policía municipal fallecido. Llevaba veinte años trabajando como operador de radio en el Centro Coordinador, aunque comenzó en la Unidad de Tráfico. Sus compañeros motoristas hicieron el acompañamiento del féretro en señal de homenaje. También acudieron miembros del grupo de gala. José Luis, conocido entre la plantilla como Luis 'El largo', era muy querido en el seno de la Policía Municipal. Entre otras actividades, pertenecía al servicio de gala, compuesto por agentes voluntarios que en determinados actos se visten con el uniforme especial. Ayer continuaba la búsqueda del tercer y único desaparecido, José María Romanillos, de 66 años y residente en Erandio, aunque era natural de Getxo.