Los amantes de la vida nocturna podrán, en pocas semanas, alargar sus madrugadas en varios locales de Vitoria. Cerca de una treintena de establecimientos han pedido ya al Ayuntamiento de la capital alavesa 'estirar' en 60 minutos su horario de apertura o, lo que es lo mismo, pasar de funcionar como bar a pub. Uno de ellos, el Moria, situado en el número 19 de la calle Zapatería, se encuentra a punto de obtener el correspondiente permiso a falta sólo de la firma de la concejala de Medio Ambiente, Alba Cañadas, según explicaron fuentes municipales a EL CORREO.
El Moria estrenará, por tanto, este cambio de categoría, regulado por las nuevas ordenanzas del ruido y la actividad hostelera impulsadas por el Consistorio. Su propietario, Jorge Ruiz, no dudó hace más de tres meses, cuando ambas normativas entraron en vigor, en iniciar todo el papeleo que le daría la oportunidad de pasar a regentar un pub. «Me va a permitir sacar más rentabilidad al local y, por ejemplo, abrir los jueves, algo que antes no me merecía la pena», comenta mientras espera la llegada de la notificación oficial. El decreto para la concesión de su licencia está ya aprobado y únicamente falta que la edil dé el visto bueno definitivo, un trámite rutinario.
Eso sí, mientras tanto, los horarios son los que son. Los días de labor, si decidiera levantar la persiana, funcionaría hasta las doce y media de la noche y «los fines de semana, estamos hasta la una y media», recuerda. Cuando las tres letras de bar se sustituyan por las otras tantas de pub, podrá servir copas hasta las dos y las tres de la madrugada, respectivamente. «Y abriremos también los jueves», advierte como principal novedad para su público, formado sobre todo por veinteañeros y algunos que han superado ya la treintena. Hasta ahora, Ruiz sólo trabajaba ese día en «acontecimientos especiales, como el Azkena, cuando el Ayuntamiento nos dejaba ampliar el horario», recuerda.
«Otra seguridad»
La ordenanza municipal, a su juicio, «normalizará» la situación de muchos establecimientos de Vitoria y evitará también el malestar de sus clientes cada vez que las luces recuperaban su intensidad normal y la música paraba. «Cuando viene gente de fuera se sorprende de que tenga que cerrar tan pronto y este cambio va a venir muy bien al ocio nocturno y a la hostelería en general, que va a poder ofrecer cosas que ahora no puede», reflexiona con la vista puesta en el trabajo del fin de semana. De hecho, el propietario del Moria admite que ahora invertirá en el todavía bar «con otra seguridad».
Su caso, sin embargo, resulta atípico en las transformaciones a pub que se están llevando en la capital alavesa pues no ha necesitado de ninguna gran obra para tramitar el permiso de cambio de categoría. «Habíamos hecho reforma hace poco y ya teníamos, hace tiempo, insonorización -que ha pasado una nueva medición para ver que era la correcta- y la doble puerta», destaca entre algunas de las exigencias. No obstante, otros locales de la ciudad lo han tenido más complicado en este proceso de adaptación donde también aparece la ley de accesibilidad.
Por ahora, 27 bares de Vitoria se han mostrado dispuestos a renovarse y han solicitado el paso a pub. «A partir de ahora, el goteo de licencias será continuo», reconocen técnicos municipales.