Ella llegó para acometer la revolución tecnológica. Era 1985 y Carmen Gómez trabajaba en la Diputación cuando la llamaron para encargarse de reorganizar técnicamente la biblioteca Sancho el Sabio. Desde entonces, la fundación ha logrado convertirse en un centro puntero, siendo los primeros, por ejemplo, en digitalizar sus fondos. Y tanto trabajo y una impecable trayectoria se merecían una despedida colosal. Así, los amigos y compañeros de Carmen decidieron sorprenderla ahora que la directora de la institución alavesa se jubila. Más de un centenar de personas relacionadas con diferentes ámbitos de la cultura se reunieron en el comedor del Estadio para honrar con su presencia a la dama.
Las muestras de cariño fueron numerosas y la emoción se palpaba en el ambiente, sobre todo cuando empezaron a entregarle regalos a la homenajeada. El viceconsejero vasco de Cultura, Antonio Rivera, fue uno de los ilustres convidados al acto, en el que coincidió con amigos como la directora de KREA, Araceli de la Horra; la responsable de la Casa de Cultura Ignacio Aldecoa, Teresa Castro; los periodistas Txema García Crespo y Paco Góngora; el arqueólogo Armando Llanos y su esposa Nieves Urrutia; o Dora Fernández de Pinedo, de las Aulas de la Tercera Edad.
A Carmen siempre le ha gustado la Historia, es de esas personas que piensa que el pasado, si eres capaz de analizarlo, es un excelente maestro para entender el presente. Le gusta recopilar información, por lo que su trabajo le ha resultado más que gratificante. Eso sí, reconoce que su interés por la documentación vasca se lo debe a Jesús Olaizola, primer director de la institución alavesa. Y si le preguntan si a lo largo de estos años le ha quedado alguna obra que le hubiera gustado adquirir y no pudo, alude rápidamente a la biblia de Leizarraga que se subastó en 1995 en Londres. Es la espinita que tiene clavada, aunque los buenos momentos priman sobre esas 'heridas', y así los recordó en la fiesta con amigos como Zoilo Calleja, Maria Dolores Lecuona, Alberto González de Langarica y José María Elizondo, del Archivo Diocesano; María José Marinas y Marimar Masedo, del Archivo Municipal; el historiador Carlos Ortiz de Urbina; o el ex diputado de Cultura Federico Verástegui; entre muchos otros.
No faltó al concurrido encuentro Jesús Zubiaga, que hasta ahora era subdirector de la fundación y ya es el sustituto de Carmen. Allí charló con invitados como Begoña Urigüen, del Gobierno Vasco; Mercedes Deseux, ex directora de Patrimonio del Ministerio de Cultura; Carmen Bilbao, del Koldo Michelena; el editor Kepa Murua; Charo Valverde y Aranzazu Alday, del Parlamento Vasco; y Esperanza Iñurrieta, Iñaki Bazán, Lourdes Sáez del Castillo, Gidor Bilbao y Joseba Lakarra, de la UPV. Carmen recibió el más cálido abrazo de la velada de compañeros de trabajo como Charo Martínez, Rosa Preciado, Gurutze Arana e Inma Valencia, Karmele Berriozabal, además de dos amigos, Luciano De Giovanni y Susana Revuelta, que, ya jubilados, no dudaron en sumarse a la fiesta.