El Gobierno vasco ha pasado a la acción con los problemas de contaminación en Zorroza y Burtzeña. El Departamento de Medio Ambiente abrió ayer un expediente sancionador a la empresa Profusa (Productos de Fundición S A), dedicada a la producción de coque en el límite entre Bilbao y Barakaldo. Así lo confirmaron el portavoz socialista de la capital vizcaína, Txema Oleaga, y la concejal de Medio Ambiente baracaldesa, Ana Belén Quijada. Ambos denunciaron que el motivo estaría en las presuntas emisiones contaminantes detectadas en los últimos tiempos, «que están generando molestias de todo tipo a los vecinos de la zona».
La sanción llega después de que los técnicos del área gubernamental realizaran hasta tres inspecciones en la fábrica el pasado mes de diciembre. Se trataba de unas investigaciones emprendidas de oficio para detectar posibles deficiencias en las instalaciones, tras recibirse un aviso procedente de SOS Deiak sobre unas emisiones sospechosas en el entorno. Ya entonces se pidió a la empresa que acometiera las medidas necesarias para corregir el problema. El 12 de enero se giró una nueva visita de inspección en la que los expertos habrían detectado «incumplimientos graves de las condiciones y requisitos establecidos en materia de control de emisiones a la atmósfera y condiciones del vertido».
Los portavoces locales del PSE celebraron la intervención del Gobierno vasco, ya que, aseguraron, trata de buscar solución a incidencias que los residentes de Burceña y Zorroza denuncian desde hace tiempo sin obtener respuesta. «Por primera vez en muchos años, el Ejecutivo ha decidido hacer frente al problema de los olores que sufren los vecinos, especialmente los que viven pegados a la planta en Castrejana -argumentaron-. Va a analizar los orígenes de las emisiones contaminantes y, una vez determinado el foco, establecer una fórmula para acabar con ellos».
Mesa de Olores
Oleaga vinculó esta actuación a los problemas de olores que origina la empresa Sader, dedicada al tratamiento integral de residuos en la capital vizcaína. «Lleva años produciendo molestias a los vecinos de Zorroza y ni el Ayuntamiento de Bilbao ni el anterior Gobierno vasco hacían nada para solucionarlo», acusó. De hecho, se han registrado más de 400 quejas por esta causa desde 1991, lo que motivó la constitución el pasado año de una Mesa de los Olores para estudiar los efectos de las emisiones de las empresas en el entorno.
Profusa ya fue sancionada en dos ocasiones en el plazo de una misma semana en 2005. Fue por dos vertidos al río Cadagua que, según los residentes, produjo el ennegrecimiento de las aguas y un olor nauseabundo. También Medio Ambiente tomó entonces cartas en el asunto y obligó a la empresa a limpiar la ribera, sanear el canal y sellar el vertido.