La costa de Barrika goza ya de una protección especial por parte del Ministerio de Medio Ambiente. La Administración central ha decidido duplicar de 100 a 200 metros la servidumbre en una gran parte del litoral, el que pertenece a Barrikabaso, una zona boscosa de 65 hectáreas de gran valor paisajístico. De esta forma garantiza que no se puedan construir ni viviendas ni carreteras interurbanas en el área que pertenezca al dominio público marítimo terrestre. Además, las normas subsidiarias locales, cuya revisión se elabora en la actualidad, deberán recoger y acatar esta ley supramunicipal, que obliga a la defensa de la integridad del espacio, la preservación de sus características naturales y la prevención de las perjudiciales consecuencias de obras e instalaciones.
El anuncio se publicó ayer en el BOE. La Dirección General de Sostenibilidad de la Costa y del Mar da curso oficial a la orden ministerial del 22 de febrero de 2011, relativa a la ampliación de la anchura de la servidumbre en el municipio vizcaíno. El boletín indica las coordenadas de los límites de la protección, que abarca toda la costa de Barrikabaso. En concreto, la línea arranca en el barrio de San Telmo, bordeando la ría en dirección a Muriola, pasa por el muelle de San Valentín y la playa de Muriola hasta llegar a Txitxarro Punta, bordeando el acantilado.
Los 200 metros contados tierra adentro desde esa franja costera quedan así blindados. En ese tramo «no existe ninguna vivienda, ni podrá existir ya», explica el portavoz de EA en el Ayuntamiento, Heri Lago-Lekue. El pleno municipal decidió solicitar a Costas la ampliación de la zona de servidumbre el 17 de diciembre de 2009, con los votos de EA, PSE, PP y EB. El PNV votó en contra. La petición partió de los ecologistas de Txipio Bai, que hace 13 años emprendieron una batalla legal contra el Consistorio y la Diputación para evitar la recalificación de parte de esta zona para la construcción de viviendas.
El Tribunal Superior les dio la razón en dos ocasiones, primero en 2001 y después en 2004, aunque las administraciones local y foral y las dos constructoras interesadas en el paraje recurrieron la última sentencia. Para cuando el Supremo la ratificó, en julio de 2009, 14 de los chalés planteados ya estaban construidos y habitados. A cambio de no solicitar la ejecución material del fallo, que implicaría su derribo, Txipio Bai exigió a los políticos blindar Barrikabaso al ladrillo ampliando la servidumbre a los 200 metros en todo el paraje natural.
Todos los partidos de la oposición, tanto en Juntas como en el Ayuntamiento, dieron su visto bueno e instaron a la Demarcación de Costas a estudiar la medida. En noviembre, el Gobierno vasco informó favorablemente y Costas remitió el expediente de ampliación a Medio Ambiente para su aprobación definitiva. Ahora, la medida ya es oficial y el BOE advierte que se pone fin a la vía administrativa, por lo que los interesados sólo podrán recurrir ante el ministro o, como las administraciones públicas, interponiendo un contencioso ante la Audiencia Nacional antes de dos meses.