Logística es un término áspero para el ciudadano de a pie. Pero la importancia de esta actividad va en aumento, sobre todo en épocas como la actual, de crisis económica. «Logística no sólo es transporte» de mercancías de un lugar a otro, «también ofrece otro tipo de operaciones que aportan valor añadido, integra el almacenaje, la producción...». Es la opinión de un experto, Ander Errasti, doctor en Ingeniería Industrial y profesor de Operaciones y Logística de la Escuela Superior de Ingenieros de San Sebastián, perteneciente a la Universidad de Navarra.
Errasti participó en Miñano en una ponencia sobre logística inversa, un nuevo concepto que permite «desde la tienda devolver un producto al fabricante o al proveedor. Es el retorno del flujo de materiales». El motivo de esta devolución es triple: la reutilización, el reciclaje o la eliminación y la venta del citado material por otro canal.
La aplicación práctica de estos conceptos teóricos queda patente en los nuevos mercados denominados 'outlet' o de venta secundaria, que ofrecen productos de marcas famosas, defectuosos o descatalogados. «Puede que un establecimiento esté notando la crisis y no alcance el nivel de venta esperado por el cauce tradicional y busca una vía secundaria, en ferias de oportunidades por ejemplo. Todas las empresas buscan nuevos cauces para vender sus productos en épocas de crisis», asegura.
Errasti alude a nuevos cauces tanto de venta como de distribución, que al mismo tiempo contribuyen a la creación de nuevos puestos de trabajo. «Claro que la logística inversa ofrece empleo así como nuevos negocios. Se quiere llegar a la reutilización de, por ejemplo, recipientes», plantea Errasti; es decir, dar más de un uso a los envases.
«En países como Alemania, Holanda o Suecia existe la posibilidad de dejar recipientes en unos cajeros y cuando los llevas te ingresan un dinero en una tarjeta, aquí todavía no se ha implantado ese sistema», explica el experto, con experiencia también en Fagor Electrodomésticos, la Escuela Politécnica Superior de Mondragón o ULMA Handling Systems, de ingeniería integral.
Aumento de devoluciones
La logística inversa también contempla la recogida de un producto (electrodoméstico) al final de su vida útil. «Las normativas medioambientales son cada vez más exigentes y por ley hay que recoger y reutilizar esos productos y llevarlos a centros de reciclaje», prosigue. Con lo que existe una cadena de negocio, de empleo y de oportunidades de venta.
Junto con Errasti participaron ayer en las jornadas Iñaki Iturrioz, gerente de Azkar en Vitoria; Iker Zubia, jefe de operaciones internacionales en Cega Logistics; Borja Gordoa, jefe de logística del Grupo Vaillant; e Iñaki Gómez, responsable de logística de Proged, firma distribuidora en España de los artículos de deporte de las marcas Avia y Converse.
Él, en concreto, detalló que desde 2008 «se incrementó el número de devoluciones hasta un 5% por lo que se comenzó a trabajar en la logística de retorno, enfocando nuestros productos hacia el sector de los outlets. Así nos hemos abierto un nuevo mercado».