A partir del verano, el Gobierno vasco pretende cobrar los rescates a los deportistas de riesgo y a aquellas personas que comentan una manifiesta imprudencia, como desoír los avisos por meteorología extrema. Sólo el hecho de estar federados evitará el desembolso, dado que las pólizas cubren el coste del salvamento. La Federación Vasca de Montaña ya ha anunciado su oposición a esta medida y ha advertido de que las compañías de seguros «nos han dicho que subirán las primas». «Todos estamos de acuerdo en que hay muchos rescates innecesarios, muchos abusos, pero ésta no es la forma de solucionarlo».
- ¿No cree que así se acabará con los comportamientos negligentes?
- No. En primer lugar, vamos a perder un servicio público que hace ahora la Ertzaintza y que entonces se financiaría por partida doble: a través de los presupuestos y directamente a través de los implicados. En vez de pagarlo toda la sociedad, ahora lo va a pagar todo el colectivo de montañeros que se portan bien. No me parece justo. En cualquier caso, yo estoy convencido de que no se va a aplicar nunca.
- ¿Por qué?
- Si sale adelante, porque la medida todavía está verde y tiene que pasar los trámites parlamentarios, va a ser muy difícil llevarla a la práctica. A los que no están federados va a ser muy complicado cobrarles, se pueden declarar insolventes y, además, habrá que hacer tantas excepciones... Y ahí está la experiencia de otras comunidades, como Cataluña o Cantabria, donde se ha planteado y, a día de hoy, no se ha cobrado nunca.
- ¿Nunca?
- No, a lo sumo se ha remitido una factura en la sombra. El problema es quien decide qué es o no es negligencia o imprudencia, dónde están los límites del riesgo. Al final será un asunto de decisión judicial.
- Pero la realidad nos demuestra que se cometen negligencias. No es muy razonable que en Euskadi se realice un rescate cada dos días.
- Muchísimas. Y una de las causas de que haya tantos rescates absurdos, ridículos, que son un gasto grande para la sociedad, es el móvil, que por otro lado es de gran ayuda. Pero hay gente que al más mínimo problema en el monte llaman, porque llevan el móvil. Más del 90% de estas llamadas se resuelven con unas simples indicaciones telefónicas. Los servicios de emergencia deberían afinar los filtros para evitar que les metan goles.
- Pero también habrá que exigir responsabilidad a los montañeros.
- Evidentemente. Cuando hay accidentes en la montaña muchas veces se habla de la fatalidad, la mala suerte, el destino y prácticamente en el 90% de lo casos de trata de errores humanos, o de incumplimiento de las medidas de seguridad. Cuando hay un muerto es muy dificil explicar esto a la familia, a los amigos, al club y lo que queda en la opinión pública es que un magnífico montañero, muy jatorra, ha tenido mala suerte y se ha muerto. Lo que habría que hacer es un análisis a fondo y muy frío de estas situaciones, estudiar las causas y sacar conclusiones que nos sirvan como medidas de prevención.
- Una buena formación es esencial.
- En la federación tenemos muchos medios para impartir formación a nuestros socios pero lo que ocurre es que el 90% de los rescates que ha hecho la Ertzaintza en los últimos 14 años no han sido a montañeros federados, sino a gente que no es consciente del peligro que estaba asumiendo. Otra cosa es que la medida se aplique en otras comunidades como en Asturias, Aragón o Cantabria por que la mayor parte de los rescates a nuestros montañeros se hacen en Pirineos, en Picos de Europa...
- Al menos, sería una manera de acercar a muchos aficionados a la federación.
- Por supuesto, ésa sería la parte positiva de esta medida.
- ¿Cree que, por otro lado, puede hacer decaer la afición?
- No, no va a bajar pero tampoco creo que aumente el número de federados. Quizá haya un cierto repunte pero que no va a ser importante.
Más afición por la crisis
- ¿Cuántos montañeros federados hay en Euskadi?
- Unos 29.100.
- ¿Y cuántos aficionados van frecuentemente a la montaña?
- Buff, no sería capaz de decir una cifra pero quizás supere en cuatro veces al número de federados. El último año hemos aumentado nuestros socios en torno a un 3%.
- ¿Por alguna razón concreta?
- Pues no lo sé. Hay quien habla de que la crisis y el paro han provocado el incremento de un tipo de ocio más barato. A la vista de las licencias que ya hemos renovado, creo que este año vamos a pasar de las 30.000.
- ¿Cuánto pagan?
- Hay un seguro mínimo de unos 45 euros, que cubre el ámbito nacional. Luego hay ampliaciones que pagan sólo los que practican una actividad concreta. Por ejemplo, los que hacen bici de montaña, 8 euros más al año.
- ¿El hecho de que se cobren los rescates tendrá repercusión en las cuotas?
- Supongo que sí. Ya hemos tenido una reunión con la compañía aseguradora, Helvetia. Hemos quedado en que este año no nos tocan la prima, pero en la póliza del año que viene podrían cobrarnos con efectos retroactivos lo que pase este año, si la medida entra en vigor en verano, como está previsto. Los seguros no son gratis.
- Y si el rescate es una de las prestaciones incluidas en la póliza, ¿por qué ninguna Administración jamás ha hecho repercutir este gasto en las compañías aseguradoras?
- Es una garantía que el seguro se embolsa pero que no le cuesta nada porque en España no se ha pagado nunca. Estamos cubiertos de algo que en realidad no es un riesgo. Hasta ahora se ha considerado que es un servicio público que se paga entre todos, porque hay que fomentar el deporte o por otras razones. Tampoco se cobra el despliegue de policía que se hace en un estadio de alto riesgo cuando hay un derbi, cuando ese coste también se podría incluir en el precio de las entradas.
- En ese debate hay quien ha planteado incluso que, c0n ese mismo rasero, deberían cobrarse las labores de extinción de un incendio provocado a alguien que se ha dejado una sartén en el fuego.
- Es una discriminación contra los que nos portamos bien. Si hay servicios públicos en un Estado de Bienestar se supone que el Gobierno se hace cargo de ellos y los paga con los presupuestos del Estado.
- ¿Interior ha contado con la opinión de la federación?
- Sí, en todo momento, la relación y la colaboración ha sido excelente. Ahora estamos esperando a que nos den más datos para evaluar las causas de los rescates.