Entre hoy y mañana se conocerá el veredicto de la Federación Española de Ciclismo sobre el caso positivo de Alberto Contador en el pasador Tour de Francia. El comité de Competición ha propuesto una sanción de un año de suspensión, lo que conlleva la pérdida de la victoria en el pasado Tour y la exclusión del siguiente. Contador clama por su «inocencia» y se pone como «ejemplo» de limpieza. El pasado jueves, José Luis Rodríguez Zapatero apoyó publicamente al corredor. A juicio del presidente del Gobierno, falta «razón jurídica» para sancionarle. Ayer, en el diario 'El Mundo', el presidente de la Audiencia Nacional, Ángel Juanes, criticó que al ciclista no se le respete la «presunción de inocencia».
Mientras, en el pelotón escuece la diferencia de trato entre Contador y otros implicados en casos de dopaje. El ciclista es, desde hace mucho tiempo, culpable hasta que demuestre lo contrario. Contador no es la primera víctima de un reglamento internacional antidopaje que, según dice ahora Ángel Juanes, «choca» con las leyes españolas. «La presunción de inocencia es una garantía, que en este caso no se contempla porque el ciclista acusado tiene que probar la relación causal de la presencia de clembuterol en su organismo o la causa determinante de su ingesta», sostiene el presidente de la Audiencia. El 'caso Contador', elevado casi a cuestión de Estado.
La normativa de la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) y la Unión Ciclista Internacional (UCI) atenta, en opinión de Juanes, contra derechos fundamentales y principios básicos del Derecho. El experto jurista recuerda que la propuesta de sanción del comité de Competición ya dice que la ingesta de clembuterol es tan mínima que no sirve para mejorar el rendimiento. «Eso debería ser suficiente para la absolución». Ahí aparece otro obstáculo normativo: para la ley antidopaje, el deportista es responsable de lo que aparece en su cuerpo. Por eso, Juanes es partidario de variar la reglamentación «anticuada» de los organismo deportivos. «Es necesario establecer -añade- un mínino de consumo de una sustancia para determinar cuándo se considera dopaje. Si no se establece un umbral, la normativa es intrinsecamente injusta».
A la espera de que hoy o mañana se difunda la sentencia, todo son presiones y opiniones. Rodríguez Zapatero y Ángel Juanes votan por la inocencia; la Federación pide respeto hacia el trabajo de su comité de Competición; la UCI, que ve a España como un paraíso del dopaje, defiende a la Federación y recuerda que la pena por clembuterol se eleva a dos años; la AMA calla y se guarda la posibilidad de recurrir al Tribunal de Arbitraje si el veredicto no le satisface; Contador grita desesperado, casi desquiciado, por lo que considera una injusticia... Y, al margen, otros ciclistas que se vieron envueltos en líos similares se preguntan si su culpa es haber dado positivo o ser, simplemente, menos conocidos.