El Ayuntamiento de Vitoria debatirá en los próximos meses la elaboración de una nueva ordenanza sobre la tenencia de animales, que prohibirá a los perros acceder a parques infantiles o beber agua de las fuentes públicas. La propuesta es un mero borrador que será debatido por los grupos en los próximos meses, y que sustituirá a la actual normativa, que el Gabinete Lazcoz intenta modificar desde 2007 porque data de 1994 y está «obsoleta». El Consistorio quiere mejorar el articulado e incluir las diferentes legislaciones nacionales y autonómicas que se han ido incorporando con el tiempo.
El texto abre un amplio abanico de obligaciones dirigidas a los propietarios de animales, aunque al mismo tiempo articula medidas para potenciar «el respeto» hacia ellos. En esta línea, y con el fin de evitar conflictos de convivencia en la calle, los ciudadanos deberán pasear a sus perros atados con una correa -como sucede ahora-, pero que tenga limitada su longitud «a dos metros». Podrán pasar por parques y jardines, pero evitarán que sus mascotas entren en recintos infantiles o se refresquen en fuentes que no dispongan en su base de un bebedero especial para canes.
Además, en el caso de que un perro muerda a un viandante el propietario estará obligado a reaccionar «en 24 horas» y someter al animal a una revisión veterinaria que deberá pagar por su cuenta. Si no lo hace, cometerá una infracción grave sancionada con hasta 1.502 euros y el Ayuntamiento podrá ordenar «el internamiento» forzoso del animal en un centro de acogida.
El documento provisional también retoma una de las propuestas que levantaron polvareda a principios de legislatura. Se trata de la prohibición de dar de comer «de forma incontrolada» a perros, gatos o palomas en la calle. En su momento, algunos portavoces de colectivos que defienden los derechos de los animales lamentaron que se llegara a sancionar «la buena voluntad de algunas personas».
Los bares deciden
La ordenanza incorporará también una batería de medidas enfocadas a «enfatizar la protección de los animales». Por ejemplo, soluciona de un plumazo la polémica generada hace más de tres años, cuando los partidos barajaron la posibilidad de vetar la entrada de perros en los bares. El nuevo texto es mucho más flexible. El Ayuntamiento dejará «a criterio de los hosteleros» la prohibición. Eso sí, si el can accede al establecimiento deberá llevar correa.
Hay más. Por ejemplo, estará prohibido dejar un animal doméstico en un coche aparcado «más de cuatro horas». Y si es verano, el vehículo deberá estacionarse en la sombra.
La normativa prohibirá que las tiendas de animales exhiban sus cachorros en amplios escaparates que dan a la calle o en las galerías de los centros comerciales. Estos establecimientos deberán poner esas jaulas «a más de un metro de distancia del acceso al local, donde no sean molestados ni visibles».
Por descontado, y como sucede en la actual normativa, las multas más elevadas -calificadas como 'muy graves' y con cuantías de entre 1.502 y 15.025 euros-, sancionan a las personas que abandonen, envenenen o agredan hasta la muerte a un animal doméstico.