La BBK fue ayer una de las primeras cajas de ahorro en responder a la petición de información pormenorizada sobre riesgo en promoción inmobiliaria realizada por el Banco de España a finales del pasado año. Y lo hizo poniendo de manifiesto una situación muy cómoda, aún tras la compra de CajaSur, tanto en esa complicada cuestión como en la relativa a las nuevas exigencias de capital planteadas por el Gobierno; además, maneja unas positivas perspectivas de futuro.
Según los datos remitidos ayer a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), la entidad presidida por Mario Fernández tiene una de las menores exposiciones a la promoción inmobiliaria del sistema. En concreto, alcanza los 3.574 millones de euros, lo que supone un 10,5% de su inversión crediticia total. La mayor parte de ese riesgo -en concreto, 2.731 millones de euros- procede de CajaSur, cuya gestión fue asumida el pasado 1 de enero por la Bilbao Bizkaia Kutxa, que subrayó que su exposición está «perfectamente indentificada, aflorada y dotada».
De los 3.574 millones de euros concedidos a promotores inmobiliarios, un total de 1.621 -el 45% del total- son dudosos, mientras que otros 888 millones tiene la calificación de subestándar; es decir, créditos con determinados problemas pero que no llegan a ser dudosos. Fuentes de la BBK explicaron que todas esas cantidades están dotadas al máximo permitido por el Banco de España.
Sea como fuere, lo cierto es que la mayor parte de los préstamos problemáticos del ladrillo tienen su origen en CajaSur, que acumula 1.502 millones en dudosos y 598 en subestándar. En suma, sin la entidad cordobesa, la BBK apenas tendría préstamos dudosos en promoción inmobilaria.
Con todo, la caja exponía ayer el esfuerzo de saneamiento realizado en CajaSur y adelantaba un dato inédito. A cierre de 2010, las provisiones en la entidad andaluza -en la que prevé una reducción de costes de 80 millones de euros- alcanzaron los 2.689 millones.
Gran solvencia
Otro de los aspectos en los que la BBK saca pecho es en el relativo a solvencia. Cerró el año pasado como la caja más solvente, con un 'core capital' (capital básico) del 16,51%. Ese magnífico dato sufrió un importante recorte como consecuencia de la integración de CajaSur, hasta quedar actualmente en el 10,1%. Un ratio que permite a la institución financiera cumplir sin problemas las nuevas exigencias de capital planteadas por el Gobierno, que en el caso de las cajas podría situarse entre el 9% y el 10%. Además, lejos de relajarse, la BBK prevé seguir mejorando ese indicador y situarlo en el 11% al finalizar 2011.
Al respecto, la entidad destaca que no tiene que devolver ninguna ayuda al FROB, que las pérdidas previstas en CajaSur han sido dotadas y que, tras la integración de CajaSur, aún dispone de un exceso de capital de 2.050 millones de euros.
En lo que respecta a las ganancias, las previsiones también son muy halagüeñas. La Bilbao Bizkaia Kutxa espera alcanzar un beneficio de 500 millones de euros en 2015, lo que supone duplicar el resultado esperado para 2011. Ese dato refleja, no obstante, que la entidad espera tener este año un beneficio inferior al logrado en 2010.