El nuevo saneamiento de Ermua contribuirá a mejorar el estado del río Ego, que según el documento base para el diagnóstico estratégico de Debabarrena, publicado por Debegesa, es el que presenta peor estado ecológico de Guipúzcoa.
Este estudio apunta a que «la calidad fisico-química del río es muy mala incumpliendo en varios casos el Real Decreto que fija los objetivos de calidad para determinadas sustancias contaminantes y modifica el Reglamento de Dominio Público Hidráulico». Además el informe advierte que «en este ambiente sumamente degradado la riqueza biológica es mínima» y apunta directamente al impacto del hombre como causante de esta importante degradación ambiental «que se evidencia al observar el bajo grado de conservación del ecosistemafluvial y la pérdida de heterogeneidad ambiental». Por ello, se aclara que «es inviable la existencia de vida piscícola debido a los altos niveles de toxicidad».
Gran parte de la razón del mal estado de este cauce se debe a que no se ha dotado al pueblo de Ermua del saneamiento adecuado para evitar vertidos al río.
De hecho, el proyecto del saneamiento de los municipios de Ermua-Mallabia y su conexión con los colectores del Bajo Deba es un proyecto que se ha alargado en el tiempo, ya que han pasado 9 años desde que se gestara la idea y 7 años desde que el Gobierno vasco enviara al Ayuntamiento de Ermua el primer proyecto redactado.
En ese momento, en 2004, la corporación municipal lo aprobó pero quería que antes de ejecutarlo se estudiara cómo influía la colocación de los dos colectores en la capacidad de la instalación frente a las avenidas que se producían cuando había lluvia abundante. También se solicitó que se analizara la influencia de las nuevas zonas industriales de Mallabia, sobre la capacidad del colector de Okinzuri- Zubiaurre. La propuesta local incluía la ejecución de un cambio de sentido en el colector de Santa Ana a Komentukua.
El Gobierno vasco se mostró a favor y el 17 de noviembre de 2005 se aprobó en Pleno local y se envió al ente autonómico, que al no solicitar la aprobación de Zaldibar, a quien también afectaban los cambios, retrasó las obras.
En fase de expropiación
El 2 de octubre de 2007 se remitía a Ermua el proyecto rectificado y con la opinión de Zaldibar y se informaba de que todavía no estaba el proyecto definitivo. Este se envía a Ermua en diciembre del año 2008.
Un posterior problema de falta de reparcelación obligó al Ayuntamiento a esperar aún más. Tras el cambio de Gobierno, el Ayuntamiento mantuvo reuniones con el viceconsejero socialista, Iñaki Atxukarro, y el 11 de marzo de 2010 llegó a Ermua el proyecto definitivo redactado por el anterior ejecutivo, pero que no coincidía con los terrenos que se debían expropiar.
Una vez realizados los cambios, en la actualidad, ya se aborda la fase de expropiación de 680 metros cuadrados de terreno y se espera que en breve comiencen las obras en esta cabecera del saneamiento del Bajo Deba que, sin duda, contribuirá a la limpieza del río Ego.