La Fundación Cáritas Chavicar ha tomado la decisión de cerrar los centros ocupacionales que mantenía en Logroño, Calahorra y Santo Domingo (el que tenía en Nájera cerró sus puertas en 2009) debido a la falta de recursos de la entidad generada por la enorme disminución de las subvenciones públicas recibidas.
Cáritas Chavicar ha recordado cómo sus atenciones se han visto multiplicadas como consecuencia de la crisis económica, al tiempo que disminuían las subvenciones regionales, nacionales y europeas (232.000 euros menos, por ejemplo, entre 2008 y 2009).
El área social de la entidad ha sido la más castigada. Cáritas Chavicar mantenía un convenio con la Consejería de Servicios Sociales desde 2006. Según el presidente de la fundación, Marcial Menchaca, «tomando como referencia los 200.000 euros del año que más nos dieron, este convenio no llegaba a sufragar la mitad de los gastos del área social».
«Además, las condiciones impuestas por la Administración eran inviables. Sumado a ello, estábamos firmando el convenio en octubre, teniendo que adelantar nosotros el dinero de todo el año», añadió Menchaca. Estos hechos han motivado «que sea imposible seguir firmando más convenios con la Consejería».
Pese a los «innumerables esfuerzos para mantener abierto este recurso en colaboración con el Gobierno de La Rioja», la fundación ha optado por el cierre inmediato de los centros.
Primer escalafón
Los centros ocupacionales del área social suponen el primer escalafón de ayuda de Cáritas Chavicar. Los aproximadamente 40 usuarios que se atendían al mes (de 12 a 15 personas de media en cada centro) aprendían tareas básicas para su inserción social. Desde terapias ocupacionales a alfabetización, aprender a cocinar, a relacionarse... Se trataba de personas en situaciones muy desestructuradas.
Asimismo, la entidad presenta un Expediente de Regulación de Empleo para rescindir su relación laboral con doce trabajadores.
Menchaca aclara que «es una cuestión de supervivencia. No podíamos continuar con las pérdidas de los dos últimos ejercicios. Era cerrar los centros o la entidad se hundía». «Es una situación dolorosa para todos, pero tenemos la responsabilidad de mantener nuestra función social y seguir luchando con los recursos de que dispongamos».
En este sentido, Cáritas Chavicar mantendrá su área laboral, que en 2010 favoreció la contratación de 193 trabajadores de colectivos vulnerables) y el área de producción (recogida de residuos, tiendas de productos de segunda mano...) La fundación mantendrá más de 40 empleos. Por otra parte, Roberto San Juan abandona la gerencia de la Fundación, de la que se hace cargo Jesús Pablo Romero.