Tuvisa aguanta el tirón del tranvía, y además con la cabeza bien alta. La compañía municipal de transporte urbano superó los 11 millones de viajeros durante el año recién terminado, lo que supone 546.265 personas más que en 2009.
La recuperación de la empresa es evidente, lo que significa que la reorganización de las líneas, la compra de más urbanos y el aumento de frecuencias han tenido un efecto positivo. 2009 fue el primer año en el que los autobuses compitieron cada día con el tranvía -que salió a la calle el 23 de diciembre de 2008- y los resultados fueron tan negativos como esperados. Los vehículos de la compañía desplazaron a 10,5 millones de personas, 2,1 menos que en 2008, cuando batieron su récord absoluto con 12,6 millones. Eran los peores registros que se recordaban en, al menos, una década.
Pero el Ayuntamiento tenía preparados dos ases bajo la manga para evitar, en la medida de lo posible, un descalabro de Tuvisa. El Gabinete Lazcoz reorganizó todas las líneas a finales de octubre de 2009 y un año después hizo varias correcciones en los itinerarios tras escuchar las impresiones -y en algunos casos durísimas críticas- de los vecinos. Ahora se constata el resultado: los viajeros aumentaron un 5% en 2010 y superaron la barrera de los 11 millones. Y eso que el tranvía sigue imparable, ya que el 'gusano' de acero y cristal supera cada mes los 500.000 usuarios.
Para sostener estas cifras y mejorar el servicio, el Ayuntamiento empezará a colocar en breve 27 pantallas digitales que indicarán, entre otras cosas, cuánto tiempo falta para que llegue el autobús. Los aparatos se ubicarán en diversas paradas del urbano y estarán listos en el plazo de 13 semanas, con lo que los viajeros podrán verlos en marcha «para Semana Santa», según calcularon fuentes de la compañía.
A tiempo real
Estas pantallas estarán en andenes del centro utilizados cada día por miles de usuarios, aunque también llegarán a los barrios. Así pues, podrán contemplarse en las paradas de la catedral, Paz o Prado, pero también en Lakua -Intermodal-, Txagorritxu -José Achótegui-, Zaramaga -Portal de Villarreal- o Zabalgana -en Naciones Unidas-, por poner algunos ejemplos. El Consistorio ha elaborado un listado de ubicaciones concreto, aunque tiene preparados otros emplazamientos de reserva por si los operarios encargados de instalar el sistema encontraran «inconvenientes insalvables», lo que obligaría a elegir otros cobertizos.
Los nuevos indicadores a tiempo real son conocidos en otras ciudades con el nombre de 'PIP' -Poste de Información en Parada- y se basan en la tecnología del GPRS/UMTS, que permite conocer en todo momento la situación exacta de cada autobús.
Una vez detectada su localización, el ordenador central de Tuvisa transmitirá la información disponible a cada panel y calculará el tiempo que tardará el vehículo en llegar a cada punto.
Las pantallas tendrán un tratamiento especial para evitar los reflejos y se alimentarán con paneles solares. Los dispositivos permitirán además al Ayuntamiento aportar cualquier otra información de interés a los viajeros, como los horarios de las líneas, el precio de los billetes o posibles incidencias que obliguen a alterar una ruta.
Una de las principales novedades de este sistema -que ya fue probado sin éxito por Tuvisa hace siete años- será la posibilidad de que las pantallas 'lean' la información que están mostrando a través de una voz electrónica. Esta función sólo estará disponible para las personas con discapacidades visuales, que podrán usar un mando a distancia especial -similar al que se utiliza en los garajes- suministrado por la ONCE y que también permite activar el sonido de los semáforos.
La empresa Etra Norte colocará los 27 paneles, que supondrán una inversión de 205.900 euros, sin contar el IVA.