El equipo que redacta el Plan General de Llodio ha barajado todas las soluciones posibles para dar una salida de emergencia al barrio de Ugarte, que ahora sólo se comunica con el centro de Llodio a través de la calle Lamuza. Las alternativas han pasado por el barrio de Landaluce con la construcción de un puente y por la zona de Bitorika para ofrecer una salida hacia Areta, pero todas son inviables. El coste de las infraestructuras hace irresoluble el problema.
A pesar de que era un requisito impuesto por el pleno del Ayuntamiento, la única propuesta pasa por reforzar la comunicación peatonal del barrio de Ugarte con la plaza de Lamuza. ¿Cómo? Ampliando a tres los carriles de circulación en la calle Lamuza, ya que hay espacio para hacerlo porque existen aparcamientos en línea a los dos lados.
Esa solución por sí sola no resuelve los problemas de comunicación del barrio de Ugarte. De ahí que los redactores del Plan General hayan propuesto abrir el parque de Lamuza, si en ocasiones especiales es preciso, al paso de vehículos de emergencia sólo en que caso de que sea imposible pasar por la calle Lamuza. Es la única alternativa.
Asimismo, los redactores del Plan insisten en reforzar el tránsito peatonal entre Ugarte y el centro a través del parque. Esa mejora irá de la mano del plan de rehabilitación del espacio verde, que empezará con la recuperación del arroyo para renaturalizar sus riberas.
Colapso
Lo que está claro es que el colapso actual de la calle Lamuza se produce, sobre todo, durante las horas punta, siempre coincidiendo con la entrada y salida de los centros escolares. En ese caso, la alternativa que se baraja es la modificación de los horarios de entrada y salida en los colegios.
La calle da acceso a la ikastola, Lamuza y La Milagrosa, y la hora de entrada y salida de los alumnos se sitúa, respectivamente, a las nueve de la mañana y las cinco de la tarde. De hecho, la Corporación llodiana ha encargado un estudio de tráfico entre las calles Lamuza y Zumalakarregi. El análisis considera que es aconsejable escalonar las horas de entrada y salida de los colegios para evitar los colapsos que se producen, sobre todo los días de lluvia.
El informe también señala que los semáforos que se reparten entre las dos calles están bien organizados, aunque para mejorar la seguridad se ha eliminado un paso de cebra junto al número 25 de Zumalakarregi. Se trataba de un paso peligroso porque permitía a la vez el paso de coches y peatones, como aún ocurre en otros puntos de Llodio.