Los comercios no abrían sus puertas hasta las diez de la mañana. Pero desde minutos antes, decenas de clientes se agolpaban ya a las puertas, aguardando para comenzar la búsqueda de los chollos. Los establecimientos riojanos iniciaron ayer su periodo de rebajas de invierno, que se podrá mantener hasta el 6 de marzo.
Fue un día de animación constante en las principales calles comerciales de la capital riojana (San Antón, las Cien Tiendas, Gran Vía...) El buen tiempo, radicalmente opuesto al vivido en los últimos días, ayudó en buena medida a que los ciudadanos saliesen de compras desde muy temprano. También influyó notablemente el calendario. Ayer, muchas personas disfrutaban todavía de sus vacaciones navideñas, mientras que otras estaban de 'puente' festivo después del día de Reyes.
Con toda una jornada de fiesta y buen clima por delante, no es de extrañar que las largas colas para pagar en la caja fueran una constante en casi todas las tiendas. Los encargados y dependientes apenas daban abasto para cobrar, traer al cliente una talla más, volver a ordenar la ropa después de pasar por decenas de manos...
En general, los comerciantes estaban satisfechos de cómo había transcurrido la primera jornada de rebajas. «Ha ido muy bien, estamos muy contentos porque no ha parado de entrar gente hasta el momento mismo de cerrar», comentaba Teresa Pinillos, encargada de Cold Alaska.
Eduardo Pérez Echagoyen, de Mandarina, destacaba que «la gente ha venido a comprar igual que otros años». Y es que, según él, las rebajas «duran los dos primeros días, aunque luego se venda algo de forma testimonial. El lunes, todos a pan y chocolate».
Para la dueña de Occur, Carmen Gilete, «ha habido clientes, pero tampoco para tirar cohetes. Aunque sí que la gente ha comprado». Más negativa, Virginia Gordo, responsable de Charanga, consideraba que la clientela «ha bajado con respecto al año pasado, y con ello, las ventas». De hecho, según la Federación de Usuarios y Consumidores Independientes, los riojanos gastarán en las rebajas una media de 85 euros, frente a los 97 de 2010.
De todas las edades
Sin embargo, ese pesimismo no se notaba ayer entre los clientes. Muchos habían superado ya esa cifra media de gasto en las primeras tres horas de rebajas. Beatriz Bañares, Raquel Montón y Raquel Ugarte, tres amigas logroñesas de 14 años, habían gastado entre 100 y 200 euros «pero porque íbamos con nuestros padres», advierten. Con su dinero, también se darán algún capricho. «La mañana ha sido agotadora, con mucho calor y colas de media hora». Sobre los precios, han visto desde prendas a mitad de precio a otras «que sólo tienen tres euros de descuento». Y se quejan de que «lo de la nueva colección nunca está en los descuentos».
Lo mismo opinan Irene Balanza y su madre, Ángela Mateo. Con un presupuesto de «unos 50 euros», las filas les dan «un poco de pereza, pero si te interesa... Y siempre cae algo más durante la espera».
Junto a ellas, Amalia Mayoral ha salido de compras junto a su hija, Lucía Sáenz, y su hermana, Sara Mayoral. «Habíamos visto la ropa antes de rebajas y, como es algo que no necesitas, habíamos esperado, aunque no somos mucho de rebajas», explican. El descuento, un 40%, merece la pena, aunque otros 'fichajes' que habían hecho «inexplicablemente no están ya».
Y desde la vecina Navarra, Leyre Suescun, su novio, Miguel Barasoain, y una amiga, Ainara Pagola, pasaron la mañana en Arnedo, comprando zapatos, y la tarde de rebajas en Logroño. «Aquí es más barato que en Pamplona y se ven modelos diferentes», cuentan. «Yo he venido engañado», bromea Miguel.