Ni presiones políticas ni movimientos de seducción de última hora. Ni polémicas sobre territorialidad ni toda la logística alavesa como gancho. La Autoridad Portuaria de Bilbao (APB) ratifica su apuesta por Pancorbo. Construirá la terminal logística ferroportuaria en el polígono de El Prado. Es su última palabra. El Consejo de Administración de Bilbao Port se ajusta finalmente a una lógica económica. Se queda con la vecina localidad burgalesa -al tiempo que relega a Arasur-, por «criterios empresariales que persiguen únicamente contribuir a la riqueza de nuestro entorno y a la generación de empleo».
Ya no caben dudas. En las próximas semanas; «en un corto periodo de tiempo», explicaron desde la entidad vizcaína, se formalizará la compra de los terrenos; 480.000 metros cuadrados. Jaime Estefanía, alcalde de Pancorbo concreta aún más el plazo: «Será antes de que acabe el año. Probablemente el día 28». Porque la Diputación Provincial de Burgos, que es la que debe autorizar la operación de compra-venta, ha seguido desarrollando el proceso administrativo con normalidad en la confianza -o con una garantía extra oficial- de que el proyecto iba a mantenerse en El Prado. El día 20 está prevista una comisión informativa y precisamente para el 28 se ha convocado una sesión plenaria en la que quedaría formalizado el proceso.
«La Autoridad Portuaria de Bilbao puede liderar el proyecto, es decir, ser el promotor y explotador, garantizando así que las actividades que allí se realicen tengan un carácter logístico y generen tráfico únicamente a través del Puerto de Bilbao». Es la primera de las ventajas del enclave burgalés que destaca la APB. En el mismo comunicado se apoya también en la valía de las infraestructuras ya existentes. Resalta así que Pancorbo cuenta con trazado ferroviario que alcanza las propias instalaciones, «por lo que no hay necesidad de realizar acarreos». En este sentido existe ya un compromiso de inversión en mejoras por parte del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif).
Es este rasgo el que permite al puerto «ser competitivo» en el mercado. Y más aún en un territorio, Castilla y León, «donde se asientan importantes empresas exportadoras» y, más concretamente -se asegura- cuando lo que se pretende es atraer el tráfico de Madrid «alrededor de cuya Comunidad hay un importante número de consumidores». En suma, el razonamiento del Puerto de Bilbao se sustenta en la necesidad de no perder capacidad competitiva frente a otras estructuras similares del país. «Necesita tener, como otros puertos españoles, su propio intercambiador ferroviario y ser competitivo para Madrid y toda la meseta con el fin de evitar que otros puertos acaparen esos mercados».
Se confirma lo que hasta ahora era una evidencia: el proyecto de El Prado es un traje hecho a la medida de la autoridad portuaria. Por situarnos, no sólo el polígono está terminado y exento de cargas, tiene flexibilidad para una posible ampliación y su diseño hace posible el tránsito de unidades completas de trenes con una longitud total de hasta 750 metros.
El padre de esta infraestructura es una sociedad logística, vinculada al Grupo Amenábar, que lo gestó hace 5 años. En todo este tiempo se han realizado cuantiosos desembolsos desde la administración regional. Valladolid invirtió 5 millones de euros en el paso elevado del ferrocarril, en la depuradora y los nuevos depósitos de agua, en el tratamiento de descontaminación de tierras y en las asistencias técnicas para poner en marcha la iniciativa. El esfuerzo tendrá una contraprestación para la Junta en forma de derechos de aduana que hoy es difícil de cuantificar. Pero millonario. Y eso al margen del efecto en las arcas del Ayuntamiento de Pancorbo. Sobre el papel, una operación tan redonda como satisfactoria para todos los implicados.
Porque, de hecho, y más allá de las proyecciones económicas que puedan hacerse para cuando la instalación esté completamente operativa -tres años a contar a partir de la compra de los terrenos-, Bilbao Port ya ha conseguido, precisamente por elegir este enclave, una subvención de 2,1 millones y un crédito de 700.000, de la primera convocatoria del Plan Reindus en su vertiente Plan Garoña. La inversión proyectada para este año en ese puerto seco (y que se ceñiría a la compra de los solares) rondará los 10 millones de euros.
Al margen de la polémica
«El proyecto va a vertebrar el futuro laboral de la comarca de la Bureba y de la comarca de Miranda. La mayor felicitación por este logro se la merece Jaime Estefanía y los concejales de esta corporación y de la anterior, porque han hecho realidad un proyecto que, a partir de ahora cogerá una dimensión increíble, tanto en inversión como en creación de empleo». Borja Suárez, portavoz de la Diputación, no ocultó su satisfacción por un desenlace que, finalmente, ha obviado lo que, desde esta provincia, se ha visto como injerencias políticas.
El PSOE en Burgos también celebró la noticia al tiempo que lamentó «que el origen de esta estéril polémica sobre la implantación resida en la actuación de los populares alaveses, que fueron los que abrieron un debate que no existía».
Álava dio un respingo cuando el proyecto estaba ya definido -sus políticos e instituciones saltaron de forma inesperada contra la elección que había hecho Bilbao, casi medio año después de que se concediese la citada ayuda del Plan Reindus-. Para Arasur (integrada por Caja Vital, el Grupo Abertis y, de forma minoritaria, Gobierno vasco, Diputación alavesa y Ayuntamiento de Ribera Baja) la decisión supone un serio revés. Fue el propio PP el que desató allí la polémica hasta el punto de exigir la dimisión del presidente del Puerto de Bilbao, José Ramón de la Fuente. Arasur intentó jugar después varias bazas incluso ante la Cámara de Comercio y los empresarios vizcaínos.
El 'premio de consolación' -al menos en cuanto a la percepción que se tiene en Vitoria de este final- es que Bilbao Port formará parte de Arasur «a los efectos de aprovechar las sinergias en el transporte por carretera desde o hacia el Puerto de Bilbao». ¿Cómo se concretará esta implicación? Pues de momento no se sabe: «Se seguirán sosteniendo conversaciones».
Lo que sí tiene clara la entidad es que se desvincula de «cualquier polémica que no esté basada en datos estrictamente técnicos y relacionados con el negocio portuario». El Puerto dispone en estos momentos de 50 millones de euros para actuaciones logísticas. Su actividad mantiene 9.800 empleos y supone en 0,83% del PIB de Euskadi.