No tienen suerte los organizadores del Zinebi con los galardonados en el festival este año. Luis de Pablo, que iba a ser homenajeado en el arranque del certamen con un Mikeldi de Honor por sus bandas sonoras en títulos esenciales del cine español, excusó su presencia debido «al cansancio acumulado». Pero esta no ha sido la única baja de este año. Ayer, la dirección de la muestra recibía la noticia de que también el cineasta británico Nicolas Roeg suspendía su viaje a Bilbao por motivos de salud.
Roeg, director de fotografía en filmes como 'La máscara de la muerte roja', de Roger Corman; 'Fahrenheit 451', de François Truffaut; y 'Doctor Zhivago', de David Lean, debía recoger un Mikeldi de Honor por su amplia trayectoria en la gala de clausura del Festival Internacional de Cine Documental y Cortometraje de Bilbao. En la comunicación remitida a la organización, el cineasta británico, de 82 años, ha agradecido el galardón y lamenta profundamente no poder asistir al acto de mañana. En su nombre, recogerá la distinción su esposa, la veterana actriz Harriet Harper.
Parece que el infortunio se ha vuelto a cebar con Zinebi, un festival que en ediciones anteriores también ha visto cómo se caían del programa algunos de sus invitados o miembros del jurado. En esta ocasión, los dos Mikeldis de Honor, elegidos para dar prestancia al arranque y clausura del festival (Luis de Pablo y Nicolas Roeg) volverán a engrosar la lista de las ausencias.
En el capítulo de presencias, ayer le tocó el turno al realizador Carlo di Carlo, uno de los más estrechos colaboradores de Michelangelo Antonioni (1912-2007), que presentó un libro y un documental que profundizan en la faceta menos conocida del cine del director italiano, el documental.
En la presentación también estuvo la viuda del cineasta, Enrica Fico, quien recordó que la obra de su marido, autor de películas como 'Blow Up', tenía «la ambición de recrear el sentido profundo de las personas, de las cosas».
Zinebi ha programado un ciclo con los documentales de Antonioni, comisariado por Daniela Aronica. Según la experta, el director no utilizó este género como un «trampolín» para su carrera o como un banco de pruebas. Al contrario, la realización de cine documental está presente a lo largo de toda su trayectoria, lo que indica el interés genuino que tuvo por él.