Llovía a cántaros y los paraguas vestían el ambiente, pero el agua no pudo con el 'flashmob' que organizó la Asociación de Enfermos Neuromusculares de Álava, dispuesta a hacerse oír de forma original. El tema 'I Gotta Feeling', de los Black Eyed Peas, sonó entre la tormenta y un nutrido grupo de novatos bailarines, coronados todos con gorras amarillas, inició una coreografía que venció al temporal. Voluntarios como June Ruiz, Idoia Íñiguez de Heredia, Txaro Espinosa, Ana Rosa Díaz de Guereñu o Rosa María Gastiain ayudaban en la prueba y repartían información sobre el Primer Día Nacional de las Enfermedades Neuromusculares, que celebraban bajo el lema 'Hacia el futuro con fuerza'.
La necesidad de aumentar el conocimiento y concienciar a la ciudadanía sobre estas patologías, y en concreto a los profesionales de la salud y a la esfera política, es urgente. El concejal de Asuntos Sociales, Peio López de Munain, asistió al solidario encuentro, lo mismo que la concejala popular Leticia Comerón. Ambos saludaron al presidente de Arene, Imanol Sesma, a quien acompañaban la tesorera de la agrupación, Ainhoa Sesma, y el secretario, Alberto Meiro.
Los políticos conocieron de primera mano las aflicciones de estas personas, necesitadas de actos como el citado para dar visibilidad a sus enfermedades. Así lo entendieron asistentes a la reunión en la calle La Paz como Izaskun Castillo, Imanol Jiménez, Agustín Cristóbal, María José Gastiain, José Arana o Ricardo Gómez.
Rebeca Izquierdo es la trabajadora social que apoya la causa y, superando el mal tiempo, ayudaba a difundir la información, a atender a los invitados y a que la coreografía resultara perfecta. «Parece una secuencia de 'Fama', todos bailando al unísono en plena calle», comentaban un par de curiosos ante Javier Igartua, del departamento vasco de Educación. Bailaron bajo la lluvia, tras varios días de ensayos en el local de la asociación, Jesusa García, Mar Valverde, Olga Madinabeitia, Iñaki Gamboa, Eduardo de la Presa, Isabel Iturritxa, Merche Campo, Nuria Valverde y los niños Iker Corres y Jon Cordón, entre muchos otros. Pretendían un encuentro original y lo consiguieron. La convocatoria funcionó. Se citaron «de boquilla», pasándose la voz de unos a otros e invitando a amigos y familiares para que el encuentro fuera lo más llamativo posible. ¡Y vaya si lo lograron! Las gorras amarillas mandaron durante varios minutos, captando el interés de muchos transeúntes que pasaban por la zona por casualidad y acabaron enterándose del asunto.
Por otro lado, los antiguos vecinos del Seminario viejo volvieron a encontrarse para recordar los buenos ratos que pasaron en lo que para ellos era «el patio de casa». José Luis y José Ignacio Osés; Pedro, Ignacio y Carlos Elorza; Mila y Chechu Calzada; Manolo de Paz; África y Mariasun Íñiguez; Txusma, Conchi y Margari Imaz; José Daniel Rodríguez; Blanca y Pilar Pesos; Blanca Pou; Mari Carmen Vicente; Maite Sarasua; y Félix, Alberto y Julio García retomaron por un día su pasado y, entre abrazos y sonrisas evocaron tiempos mozos y comentaron lo que había cambiado el lugar con el paso del tiempo.