Patxi López cumplió ayer con la tradición y subió al camarín de la catedral de Santiago de Compostela para abrazar al santo. Pero fue un cumplimiento a medias. Fiel a su identidad laica, un perfil que ha querido dejar claro desde el mismo momento de su juramento como lehendakari en Gernika, el jefe del Ejecutivo vasco no asistió a la Misa del Peregrino ni realizó la Ofrenda al Apóstol, ritos que sí han protagonizado otros líderes autonómicos.
López se desplazó ayer a Galicia con motivo de la celebración del Día del País Vasco en el Xacobeo. En ese marco, el lehendakari se reunió en el Pazo de Raxoi con el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, con el que firmará a principios del próximo año un protocolo de colaboración en materia de turismo, infraestructuras y sanidad, entre otras cuestiones.
Después de disfrutar de una exhibición de danzas en la emblemática plaza del Obradoiro, preparada ya para recibir el sábado al Papa, ambos mandatarios se desplazaron hasta la catedral. López, primer presidente socialista que viaja a la comunidad con motivo del Xacobeo, visitó la cripta del apóstol y cumplió con el «obligado» abrazo al santo. El lehendakari, sin embargo, no participó en ningúna misa ni realizó la ofrenda al apóstol, como lo han hecho otros presidentes autonómicos.
Fuentes de Ajuria Enea señalaron ayer a EL CORREO que Patxi López cumplió con «la costumbre» de abrazar al santo en el marco de sus obligaciones institucionales y desde el respeto a las creencias de cada cuál. Feijóo había ofrecido, como a otros visitantes ilustres, una estancia «a la carta», que incluía cubrir algún tramo del Camino de manera simbólica. El lehendakari acudió con una agenda «muy apretada», entre el Consejo de Gobierno del miércoles y su presencia, hoy, en el Foro de Biarritz.
López ha participado ya en varios actos institucionales relacionados con el Camino de Santiago y ha manifestado su apoyo al mismo, aunque siempre se ha distanciado de cualquier connotación religiosa. Ayer volvió a destacar su importancia desde una actitud abierta: «Cada uno hace su viaje, unos religioso, otros de reflexión y otros ecológico, pero dentro de una propuesta integradora», resumió. A renglón seguido defendió la necesidad de promocionar el Camino del Norte para «potenciar la España verde, una marca muy potente en el sector turístico».
El pasado mes de febrero, Patxi López participó en Roncesvalles en la apertura del Año Jacobeo, en una ceremonia presidida por los Príncipes de Asturias, junto al arzobispo de Pamplona y obispo de Tudela, Francisco Pérez. Ante los presidentes de las comunidades autónomas por las que pasa el Camino, el lehendakari resaltó la importancia de la ruta jacobea, por encima de cualquier valor religioso. En línea con su discurso pegado al concepto de ciudadanía, el lehendakari defendió la ruta como «unión de culturas y de mestizaje».
La Ofrenda Nacional al Apóstol se celebra todos los años el 25 de julio con la presencia de los Reyes, según una tradición instaurada por Felipe IV en 1643. En este Año Santo, varios presidentes autonómicos del PP han visitado Santiago de Compostela e incluso alguno de ellos han realizado el último tramo del Camino que parte del Monte del Gozo. Es el caso de Francisco Camps, presidente de la Generaltat valenciana, que acudió a Galicia «como católico y español».
Mariano Rajoy convocó el pasado 6 de septiembre al comité ejecutivo del PP en Santiago «como gesto de apoyo» al Año Santo Compostelano y participó en la Misa del Peregrino. El arzobispo de Santiago, Julián Barrio, pidió ayuda a los políticos para evitar que la sociedad «se descristianice».