Ha copado las miradas políticas y económicas y ha estado sujeto al escrutinio y los chascarrillos públicos. El nuevo equipo de gobierno ha supuesto un aldabonazo que ha eclipsado la aprobación de los presupuestos de 2011 y no ha dejado indiferente a nadie. Tampoco al que fuera ministro socialista de Administraciones Públicas, y ahora miembro de la consultora Pricewaterhouse Cooper, Jordi Sevilla, quien opina que el actual equipo «está más preparado» para afrontar la crisis. Eso sí, siempre que tomen medidas como las que propone el economista, que hoy hablará a partir de las 9.30 horas en Vitoria, dentro del XIII foro sociolaboral de la Fundación San Prudencio.
-La primera pregunta es obligada. ¿Qué le parece el nuevo equipo de gobierno?
-El mensaje del presidente ha sido muy claro: 'vamos a agotar la legislatura, tengo apoyos, ganas y fuerza como para agotarla con un mensaje no derrotista sino de plantar cara'. El problema es a quién. Si es a la oposición, no me interesa; si es a la crisis económica, creo que irá por el buen camino, incluso para ganar las eleccciones.
-Entonces, ¿le gusta?
-Creo que está más preparado que el anterior para hacer frente a los problemas que tiene en estos momentos España, pero deben demostrarlo.
-¿Serán capaces de enderezar la economía en año y medio?
-Te lo diré entonces. Aunque la vicepresidenta económica sigue siendo la misma y los presupuestos para 2011 están aprobados; el margen de cambio real es poco. Me gustaría pensar que efectivamente el nuevo gobierno es consciente de que tiene que hacer más cosas y distintas de las que ha hecho hasta ahora en economía si quiere, no ya remontar con la perspectiva de las elecciones, sino con la de los 4,5 millones de parados.
-¿Qué propone?
-Intentar rebajar las cotizaciones sociales para incrementar la competitividad de nuestras empresas, hay que intentar desatascar el mercado del crédito para que vuelva a fluir a las empresas y a las familias y, a corto plazo, poner el objetivo del crecimiento económico por delante del ajuste presupuestario. Y a medio plazo, recuperar un modelo de crecimiento distinto al que nos ha traído hasta esta crisis, basado mucho más en el talento y la innovación y el valor añadido que en la cantidad y en el precio.
-Afirma que lo peor ha pasado. Con el enfermo fuera de la UCI, ¿su recuperación será costosa?
-Va a ser lenta pero va a depender mucho de las políticas que se adopten. Si nos enrocamos en ajustar el presupuesto y recortar el gasto público a toda costa y en no hacer reformas estructurales, será mucho más lenta y la creación de empleo tardará todavía más en aparecer.
-¿Qué le puede decir a los casi 5 millones de parados?
-Que empujen por ello, por crecer. El objetivo del crecimiento económico es lo único que va a crear empleo y lo que va a volver a llenar las arcas públicas y reducir el déficit.
Reforma laboral «tímida»
-Seamos optimistas. ¿El año que viene se creará empleo?
-Me temo que con las perspectivas que tenemos, y si no se hace nada, será difícil que el año que viene tengamos una creación de empleo sostenible. El gobierno va a tener que hacer más de lo que está haciendo en este momento.
-¿Ni siquiera con la tan polémica reforma laboral?
-Necesitábamos una reforma laboral para que con menor tasa de crecimiento económico pudiéramos ya empezar a tener empleo. En ese sentido, va en la buena dirección pero se queda tímida, a medio camino. Ha abordado sólo uno de los aspectos de las relaciones laborales, el despido, pero se ha quedado muy corta en otros dos muy importantes: la contratación y la flexibilidad del mercado laboral.
-Otra decisión cuestionada es congelar las pensiones. ¿El actual sistema tiene las horas contadas?
-Nos estamos equivocando porque lo estamos abordando solo desde el punto de vista del gasto, estamos pensando que con el actual sistema no vamos a poder pagar las pensiones futuras sin hacer reformas como las que se están planteando, que en el fondo son recortes de las pensiones. ¿Por qué no nos planteamos ingresar más, inyectarle al sistema fuentes complementarias de financiación provenientes de impuestos, que lo prevé el pacto de Toledo?
-Quizá porque aumentar impuestos no es muy popular.
-Pero cuando uno está con 4,5 millones de parados, las perspectivas más optimistas son que crezcamos el 0% este año y el 0,7% el que viene. Tienes que hacer cosas excepcionales, aunque sea subir impuestos.
-No es fácil atreverse.
-Porque al final prima más la lógica partidista electoral a corto plazo que los intereses generales del país a medio y largo plazo.