Vitoria-Gasteiz ya ha ganado. Esta noche, entre las diez y las once, podremos obtener el máximo reconocimiento continental en lo que a políticas de sostenibilidad se refiere, pero nuestra ciudad ya habrá ganado, porque estar hoy en Estocolmo (Suecia) es una victoria para la capital de Euskadi.
En esta 'carrera' se analizan 30 años de una gestión que ha sido y es referente a nivel nacional e internacional. Todos los gobiernos, desde José Ángel Cuerda, pasando por Alfonso Alonso y el que presido, hemos seguido una misma línea de atención a la protección y recuperación de nuestro entorno. Y esa política, impulsada por una ciudadanía absolutamente volcada con estas cuestiones, no ha pasado desapercibida para la Unión Europea.
La recuperación de los humedales de Salburua; las zonas verdes; los equipamientos de ciudad; la cohesión social; las normativas de protección del entorno, muchas veces punteras; las medidas de ahorro energético; la calidad del aire; el Plan de Movilidad Sostenible y Espacio Público&hellip sirven simplemente como un ejemplo de las acciones que llevamos a cabo. Y estas actuaciones son patrimonio de todos. De quienes tenemos la responsabilidad de gobernar y, sobre todo, de una ciudadanía que con su apoyo y empuje nos anima a seguir por la línea trazada.
Aspirar a ser 'Capital Verde' ha traído ya muchas cosas a nuestra ciudad. Matices de esos que pasan inadvertidos, pero que calan hondo. Vitoria se ha sacudido complejos y sale orgullosa al exterior a proclamar sus virtudes. Compitiendo de tú a tú con una capital de país (Reikiavik), con una ciudad de la proyección internacional de Barcelona y con urbes más pobladas y con más recursos que nosotros (Nantes, Nuremberg y Malmo). Pero estamos ahí, en la final, mostrándonos a la Europa sostenible como una ciudad que quiere y puede ser ejemplo de políticas medioambientales punteras y con una gran ventaja sobre las otras cinco ciudades: la implicación, unanimidad y el apoyo total de la ciudadanía.
Es una pelea de David contra Goliat, pero la afrontamos orgullosos de lo que hemos hecho y más convencidos, si cabe, de todo lo que nos queda por hacer. Y si se cumple lo que todos deseamos y Vitoria es reconocida como 'Capital Verde' para 2012 ó 2013, será el éxito colectivo que demostrará que en nuestra ciudad, cuando trabajamos juntos, las cosas avanzan y progresan tanto que servimos de ejemplo para el resto de Europa. No obstante, pase lo que pase, nadie puede dudar de que Vitoria-Gasteiz es una capital verde. Estar en la final así lo evidencia.