Los vecinos del barrio Gorozika de Muxika ya se han rebelado contra el nuevo trazado diseñado por la Diputación para mejorar el puerto de Autzagane porque, entre otras razones, «afecta gravemente al medio ambiente y a una zona delicada protegida por la Ley de Urdaibai». Además de enumerar los daños que ocasionará tanto en la flora como en la fauna, en las alegaciones que han presentado ante la institución foral se quejan de que la accesibilidad a sus barrios empeora con el nuevo trazado. «Van a construir un circuito cerrado desde Bilbao a Gernika al que no tendremos posibilidad de entrar», aseguran.
El proyecto, que los vecinos tildan de «faraónico», supone una «clara agresión» al río Oka, advierten. El proyecto conlleva la necesidad de encauzar buena parte de este afluente, lo que en su opinión derivará en la «consiguiente destrucción de toda la flora y fauna que habita en su ribera». Consideran también que la eliminación de los meandros naturales que conforman el Oka provocará que el agua adquiera una gran velocidad en época de lluvias, con el consiguiente peligro que ello supone».
En fase de estudio
Entre los perjuicios a los que aluden se hace hincapié en la pérdida del territorio donde habitan especies autóctonas como el cangrejo, la rana patilarga, el visón europeo y el mirlo acuático, entre otros ejemplares, y la devastación de un área protegida por la existencia de robles. «Van a habilitar un 'scalextric' con seis carriles y a destruir un enclave con un encanto y tranquilidad incomparable. ¿Es tan necesaria una obra de estas dimensiones cuando la mayor parte del tráfico pesado discurrirá por los túneles de Sollube en Bermeo?», se preguntan.
Al margen de las afecciones medioambientales que acarreará el nuevo trazado, inciden en que sus barrios quedarán peor comunicados. «No tendremos posibilidad de entrar porque nos obliga a realizar más recorrido, por lo que tendremos que ir por la carretera vieja», explican. Los afectados confían en que la institución foral, que según aseguran no les ha remitido notificación alguna sobre el proyecto, desista de su idea. «El futuro Guggenheim Urdaibai no necesita un macroproyecto de esta envergadura», concluyen.
Fuentes del Patronato de Urdaibai admiten, por su parte, que la nueva infraestructura aún se encuentra en fase de estudio. «En su día presentaron un proyecto sobre los túneles y se llegó a un acuerdo en torno al modo de actuación. La Diputación, no obstante, trabajó de forma independiente y presentó un plan que no tenía nada que ver con el que suscitó el acuerdo en el seno del Patronato», avanzan. Según el Departamento de Medio Ambiente del Gobierno vasco, la viceconsejera acordó con la diputada dejar sobre la mesa este tema «hasta que fuera estudiado por los técnicos de Obras Públicas y los del Patronato, que es lo que se lleva a cabo en este momento».