La operación desarrollada por la Guardia Civil el martes contra la dirección de Ekin ha puesto de relieve que la izquierda abertzale se encuentra sumergida en un amplio proceso de reorganización desde el año pasado. Los nueve detenidos en la redada están acusados precisamente de intentar recomponer esta organización proscrita como «columna vertebral» del entramado radical. Una imputación que parece ajustarse plenamente a los movimientos de supervivencia que el MLNV lleva tiempo realizando para superar la debilidad operativa de los terroristas y la propia debilidad política del colectivo abertzale radical como consecuencia de la ilegalización y el aislamiento.
Un documento clave de la reciente operación policial es el denominado 'Txinaurriak Gorria', incautado a principios de este año al entonces jefe militar de ETA, Ibon Gogeaskoetxea. Este informe, redactado con bastante anterioridad, marcaba un calendario de acciones que finalizaba en 2012 con el que se pretendía imponer un «proceso de cambios para transformar, compactar, mejorar, agudizar y reforzar a la izquierda abertzale». El objetivo final era «profundizar en la madurez política» de este mundo «y aumentar su eficacia».
Este texto es complementario a otros documentos incautados a uno de los principales interlocutores en el seno de la banda terrorista: el etarra Ekaitz Sirvent, quien fue detenido en abril de 2009 y está considerado el ideólogo de la nueva izquierda abertzale. Aunque en un primer momento se creyó que Sirvent era el responsable del aparato de falsificación de ETA, el análisis de los papeles encontrados en su poder ha revelado que tenía una importancia vital en el aparato político. En un organigrama trazado por las fuerzas de seguridad galas el año pasado, a Sirvent se le situaba ya como el supuesto enlace con la izquierda abertzale.
Los planes de reforma diseñados por este individuo eran amplios y afectaban a todos los sectores de la izquierda abertzale radical. Uno de los más significativos es el denominado 'Organización de la revolución juvenil en Euskal Herria'. En él, Sirvent consideraba que la violencia callejera suponía un lastre para todo el colectivo, puesto que suponía la entrada en prisión a una edad muy temprana de jóvenes que deberían ser los futuros cuadros de la izquierda abertzale. «Tenemos una militancia muy poco formada y eso conlleva grandes deficiencias en el funcionamiento del día a día», escribía el etarra. Este documento dio pie a la operación llevada a cabo en noviembre de 2009 contra Segi, que se encontraba en pleno proceso de refundación. Su objetivo pasaba porque los jóvenes radicales se convirtiesen «en el agente dinamizador» del MLNV.
Alianza soberanista
Sin embargo, el documento de Ekaitz Sirvent que hoy cobra más actualidad es el denominado 'Herri Antolotuaren Estrategia Independentista Bateranz', que se considera el embrión del polo soberanista. En el texto -que aparece en el auto por el que el juez Garzón envió a la cárcel a Arnaldo Otegi tras detenerle con otros dirigentes de la izquierda abertzale en la sede de LAB en octubre del año pasado, se afirma que ETA estaba dispuesta a poner «su fuerza armada» al servicio de una alianza estratégica nacional. Esta unión debía servir para presionar y forzar al Estado español a asumir un nuevo proceso de negociación que, una vez abierto, impusiera el «derecho de autodeterminación».
El documento, según el análisis judicial, describía la posibilidad de que la banda realizase parones de la acción armada en los que «desactivaría la violencia terrorista para hacer creíble su oferta política» a los partidos nacionalistas. No obstante, de todos los hipotéticos acuerdos se excluía al PNV.
Aunque gran parte de la información está aún por examinar, una de las conclusiones a las que han llegado los expertos antiterroristas es que Sirvent introducía en la estrategia de la izquierda abertzale componentes más próximos a la ideología de ultraizquierda que a los conceptos nacionalistas. Por ejemplo, al definir el modelo de juventud apostaba por «desarrollar la lucha a favor del modelo socialista, con una crítica radical al sistema, que desarrolle al máximo la revolución juvenil».
Tras la operación del martes, la Guardia Civil cuenta ahora con abundantes documentos sobre Ekin -hallados en la casa de la arrestada Erika Bilbao-, que servirán para contrastar la evolución de los planes de Sirvent. Los nueve detenidos permanecen en dependencias policiales. Ayer, sus familiares realizaron un llamamiento a participar en los actos de protesta por la redada.