Los gobiernos de España y de las Islas Seychelles, cuyo presidente y principales ministros se encuentran en Madrid -donde fueron recibidos también por el Rey- sellaron ayer un acuerdo de colaboración para estrechar la vigilancia sobre la actividad pirata en la zona. Seychelles es el principal puerto base para la flota española en el Índico, donde faenan una veintena de atuneros procedentes de empresas pesqueras de Euskadi y Galicia, principalmente. Entre los compromisos suscritos, el más relevante se refiere al apoyo español para el adiestramiento de vigilantes y guardacostas que puedan operar en la Zona Económica Exclusiva (ZEE) de Seychelles, un vasto territorio de 1,3 millones de kilómetros cuadrados de agua alejado de las costas somalíes, pero donde también se han detectado movimientos piratas.
El presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero, agradeció a su homólogo James A. Michel el apoyo que el archipiélago ha dado en la protección de la flota pesquera española y aseguró que tiene el compromiso de «no bajar la guardia» en el combate a esta amenaza. Además del adiestramiento de vigilantes, acordaron aspectos como el sobrevuelo del espacio aéreo y el uso de puertos y aeropuertos locales por parte de las unidades militares españolas; el tránsito por su territorio de armamento para los pesqueros; el apoyo a las Seychelles para encarcelar a presuntos piratas y el intercambio de información sobre los grupos de bandidos que operan en la zona.
Zapatero y Michel se comprometieron a seguir trabajando de manera conjunta y coincidieron en destacar la necesidad de que el problema de la piratería somalí sea abordado conjuntamente por la ONU, la UE y la OTAN. Los dos mandatarios enfatizaron que el problema del bandidaje en aguas del Índico no sólo afecta a los países con flota pesquera en la zona, sino al conjunto de la comunidad internacional. Además, se comprometieron a trabajar para intentar convencer a otros países de la región para que accedan a recibir a los piratas que sean detenidos y a juzgarlos en su territorio. Citaron concretamente a islas Mauricio, Mozambique y Tanzania. A medio plazo, Zapatero y Michel ven viable la consolidación de un tribunal regional que se haga caso de juzgar estos hechos, de manera que no recaiga sólo en un país, Seychelles, de recursos económicos y judiciales limitados. James Michel informó al presidente Zapatero de que, en su caso, Seychelles sí está dando forma a un tribunal especial anti-piratería, y que la población reclusa vinculada con estas actividades representa ya el 10% de todos los presos de la isla.