Una de las grandes claves del éxito de la DOC Rioja «ha sido el equilibrio entre el lado productor y el comercializador; ahora en cambio las bodegas quieren ir a su aire y cuando además encuentran que no hay unión entre los agricultores, arrasan». De esta forma explicaba ayer Jesús González, viticultor de Viana, un parecer generalizado hoy entre su sector y con una consecuencia clara y sombría: los productores llevan ya dos años vendiendo la uva a las bodegas a precios por debajo de lo que les costó producirla, y todo apunta a que éste será el tercero.
Por eso, más allá de mensajes 'políticos' y grandes consignas, la manifestación ayer del sector productor en Logroño hablaba de algo mucho más palpable: «Estamos aquí sólo para decir que queremos seguir viviendo de nuestras viñas, de nuestras tierras, pero ya no podemos; el sector agoniza», proclamaron los representantes de los sindicatos agrarios convocantes en, sus alocuciones. También dijeron otra obviedad: «Si ha venido gente de toda La Rioja, Navarra y Álava a esta manifestación, por algo será».
Unas 7.000 personas procedentes de las tres comunidades recorrieron ayer las calles de Logroño en una movilización que se extendió durante más de dos horas entre el inicio en forma de lanzamiento de racimos de uva sobre la fachada del Consejo Regulador, y su final, en un acto público en El Espolón, donde además de las reivindicaciones se exhibió una proclama y rumbo a seguir: «Hoy estamos todos aquí, delante y detrás de la pancarta, en unidad de acción, más necesaria que nunca para cumplir los objetivos», resaltaron los sindicatos convocantes. Asaja, UAGR, UPA, UAGN, Cooperativas Agroalimentarias, Dolare, Fecoar, UAGA, y EHNE pusieron sus siglas a una pancarta con la leyenda: 'Por un precio justo para la uva y el vino de Rioja'.
Los dirigentes sindicales se esforzaron de hecho en enfatizar esa citada unidad de acción: «El sector comercial ha practicado estos años la estrategia del 'divide y vencerás, y no le ha salido mal'; a partir de hoy esto debe cambiar», recalcaba Pedro Cadarso, de UAGN. Los productores asumen que sus discrepancias internas en los últimos años han repercutido muy negativamente en sus intereses en el Consejo Regulador y la Interprofesional, especialmente en la otra cuestión capital en la manifestación: los precios de la uva. «Si ellos han ganado es porque les hemos dejado, no porque sean más; somos 16 y 16 en el Consejo y tenemos que hacer fuerte nuestra posición», recordaba Javier Rubio, de Asaja.
En todas las bocas estaba la cuestión de las últimas vendimias: «Los costes de producción de la uva rondan los 0,65 euros el kilo, y en las últimas campañas las bodegas nos los han estado comprando a 0,38 algunas, 0,45 en general, y sólo cuatro contadas por encima de los costes de producción», explicó Alberto Sáinz, de EHNE (Navarra). A ello se suman los inexistentes plazos de pago, «hasta 300 días en algunos casos», recordaba Luis Torres, de UAGR. En la manifestación se vieron a algunos políticos riojanos participando a título personal, y al secretario general del PSOE, Francisco Martínez Aldama, que sí acudió en calidad de su cargo y «para apoyar a los productores a que le paguen precios justos por su uva».
Los racimos fueron protagonistas en el inicio, con su lanzamiento a la fachada del Consejo Regulador, al que se acusa de «haber regulado sólo en una dirección». Tras aquello, los manifestantes recorrieron toda la calle Estambrera y posteriormente Vara de Rey, dejando a su paso los ecos de la charanga y petardos, y también algunos contenedores volcados. El recorrido, sin incidencias, siguió por la Gran Vía para entrar en Víctor Pradera y alcanzar, finalmente, El Espolón.
Allí los sindicatos plantearon un horizonte a 5-6 meses vista para empezar a hacer valer su posición, en el propio sector y también ante las administraciones: «Que legislen para arreglar las cosas, que para eso están». Hacia ellas y el sector no faltó la última advertencia: «Si con esto creen que hemos acabado, no saben lo que hacen, aún podemos tomar muchas medidas, algunas destructivas para todos», zanjó Eusebio Fernández, de UPA.