Objetivo cumplido. Los agricultores querían demostrar que pueden estar unidos para luchar contra las «injusticias» que comete con ellos el sector comercializador del 'Rioja' y ayer dieron buena muestra de su fortaleza. Miles de viticultores de toda la denominación participaron en la manifestación convocada en Logroño por el conjunto de las organizaciones agrarias, entre las que se encuentra la UAGA y la Asociación de Cooperativas de la Rioja Alavesa Dolare; todas ellas exigieron precios justos para sus uvas.
«Es la primera vez que nos manifestamos unidos y es así como debemos estar para cambiar esta situación agónica. En el Consejo Regulador tenemos los mismos votos que los bodegueros y si ellos ganan es porque nosotros les dejamos», manifestó Javier Rubio, presidente de Asaja en La Rioja.
La protesta arrancó a las 11.20 horas desde la sede del Consejo Regulador y durante dos horas recorrió el centro de la capital riojana para llegar al paseo de El Espolón. '¡Menos hablar, más pagar!' o '¡Esta es la unión de los agricultores!' fueron algunas de las consignas que se escucharon, junto a la música de los tambores y a los pitidos.
Pero fue en la salida donde los agricultores dejaron ver su verdadera rabia y malestar contra los organismos de la denominación lanzando racimos de uva contra la fachada del Consejo. La iniciativa la tomó un grupo de 15 jóvenes agricultores que fueron aplaudidos y animados por el resto de manifestantes.
Y es que el sector productor se siente «gravemente perjudicado» por las medidas aprobadas por la Denominación Rioja. «Nosotros cumplimos con todos los acuerdos como recortar la producción y primar la calidad, pero los bodegueros no nos recompensan con nada. Las medidas aprobadas benefician a los comercializadores y en tiempos de crisis las responsabilidades tienen que ser compartidas», aseguró Eduardo Jalón, representante de la UAGA en la Rioja Alavesa.
40 céntimos el año pasado
Bajo el lema 'Por un precio justo para la uva y el vino', los viticultores exigieron a los bodegueros precios que superen los costes de producción, que se sitúan entre 60 y 65 céntimos de euro. Porque en 2009 se pagó de media 40 céntimos por kilo de uva y todo apunta a que este año las cifras se mantendrán. «Así no vamos a poder vivir de las viñas. Después de heredar los viñedos de la familia y trabajarlos durante años, llegan estos señores y nos dejan en la ruina. Ya hay personas que tienen la necesidad de vender sus explotaciones y su empresa porque no pueden aguantar más», denunció Jalón.
Este agricultor alavés confirmó que hay bodegas en la comarca que amenazan a los viticultores con no cogerles la uva a escasas semanas de la vendimia. «Ellos te dicen que van a pagar el kilo a 35 céntimos y si no es a ese precio no la quieren. Esto es insostenible», criticó el sindicalista.
Según aseguraron los propios agricultores, la bodega Muriel de Elciego es una de las que ya ha fijado el precio en 35 céntimos. «Cuando compró Domeqc, no quería la uva de sus proveedores. Ahora sí la va a recoger, pero con la condición de que sea al precio que ellos marquen. Se creen que pueden hacer con nosotros lo que quieren siempre y sin ofrecer nada a cambio. Son unos sinvergüenzas que buscan forrarse a nuestra costa», criticaron varios manifestantes.
Daniel Espada, otro representante de UAGA, hizo un llamamiento a las instituciones para que se impliquen en solucionar la crisis del sector: «Sólo se acercan a nuestros pueblos en mayo cuando hay que pedir el voto. Que se preocupen también ahora, cuando las estamos pasando canutas».