En agosto también se puede hacer negocio en la capital alavesa. No sólo los establecimientos hosteleros están apostando en los dos o tres últimos años por, después de las fiestas de La Blanca, mantener levantada su persiana para hacer caja y combatir la crisis. También los comercios se encuentran en esta órbita.
Esta tendencia queda reflejada en una encuesta realizada por Gasteiz On entre cuarenta de sus establecimientos, de diferente ámbito comercial, de los que han respondido 25. De éstos, 22 han contestado que abrir su negocio en agosto les ha beneficiado, teniendo en cuenta que sólo por levantar la verja los gastos -luz, agua, personal...- están garantizados. «Pero a la vista está que los han compensado con los ingresos», explica a EL CORREO Conchi Aguirre.
La presidenta de la citada asociación comercial que agrupa a un gran número de establecimientos de Vitoria se muestra igual de «satisfecha» que los responsables de esas tiendas. «Yo no he abierto en agosto por otros motivos, pero lo que me han comentado los que sí lo han hecho -al margen de que hayan respondido o no a la encuesta- es que han salido contentos», añade.
Sobre todo en la zona del casco medieval. «Algunas tiendas de ropa me aseguran que habitualmente los turistas entraban y siempre se llevaban alguna cosa», plantea Aguirre. Una experiencia «diferente» con respecto a otros años, cuando «los agostos eran más sosos».
Comercios céntricos, por ejemplo en la calle Gorbea, también han expresado su satisfacción. «Gente que vive en otras zonas de Vitoria más alejadas del centro, como Lakua, han ido a esas tiendas».
Positivo para el futuro
Estos buenos resultados -15 de los 25 han cumplido las expectativas- sirven para que en el futuro «los comercios sigamos abriendo», explica Aguirre, que tiene claro cuál debe ser el objetivo del sector para próximos años: «Desterrar la idea de que tener abierto el comercio tras las fiestas no merece la pena». De hecho, la práctica totalidad de tiendas volvería a abrir.
Gasteiz On apuesta por «hacer ciudad» y contribuye a su manera, algo que «agradecen los visitantes, que siempre tienen la oportunidad de comprar algo». No quieren que Vitoria sea una 'ciudad cerrada por vacaciones'. Todo lo contrario. Y más cuando el turismo está creciendo considerablemente.