El equipo municipal de gobierno se ha propuesto iniciar los trámites para construir el parking subterráneo bajo el campo de fútbol de Zaramaga en cuanto despunte 2011. Para esa fecha está previsto que concluya la reforma emprendida la pasada primavera en La Vitoriana para multiplicar su viejo campo de fútbol por dos. Y es que ambas intervenciones están ligadas, ya que esta última parcela está llamada a concentrar en un mismo espacio las dos áreas deportivas que el barrio tenía hasta ahora para la práctica del balompié.
«La remodelación de La Vitoriana culminará a primeros del próximo año. En cuanto eso ocurra, pondremos en marcha el proceso de licitación del aparcamiento», avanzó a EL CORREO el concejal de Urbanismo, Juan Carlos Alonso. Según agregó, la actuación se ejecutará por fases.
El proyecto municipal contempla un estacionamiento para un total de cuatrocientas plazas, distribuidas en varias plantas, que «contribuirán de forma eficaz a mitigar la escasez de aparcamientos», enfatizó el edil socialista. Todos los huecos se comercializarán entre los residentes de la zona. Preguntado por el precio que podrían rondar, Alonso señaló que «aún es muy pronto para saberlo».
Las mejoras previstas en este barrio no terminarán con el final de las obras en La Vitoriana y con la inauguración del reivindicado parking. De hecho, servirán de antesala a la puesta en marcha en Zaramaga del 'plan renove', que persigue modernizar las viviendas de los distritos más obsoletos de la ciudad.
'Plan renove'
El Gabinete Lazcoz pretende iniciar esa labor de cirugía urbana, precisamente, en el entorno de la calle Vitoria y de la plaza de Llodio. Su objetivo es reemplazar los edificios residenciales en peor estado por otros de nueva construcción y calificados como de protección oficial. Servirán para realojar a los residentes de varios portales de la zona -en concreto, una treintena de familias domiciliadas en la calle Laguardia- que, según los socialistas, ya han dado el visto bueno al proyecto.
Nada más ocupar la Alcaldía en 2007, Lazcoz prosiguió con el proyecto de realojo y derribo de Errekaleor iniciado por el PP, y optó por emplear la misma fórmula en los bloques más antiguos de Olárizu, Aretxabaleta, Ariznabarra y Zaramaga. La idea, lanzada como una propuesta «voluntaria» que necesitaría del acuerdo vecinal, arrancó con muchos recelos, pero un año después convenció a residentes de Aretxabaleta y de la Avenida de Olárizu, y ahora también a parte de Zaramaga.