SAN SEBASTIÁN. «Tú estás loca. ¿Para qué vas a sufrir si puedes parir con epidural? Es como si te sacas una muela sin anestesia». Las amigas de Eli aún no entienden cómo ha podido dar a luz a sus tres hijos de forma natural. En su último parto, su matrona le aconsejó que se sumergiera en la bañera para aliviar el dolor de las contracciones. Guarda buenos recuerdos de aquellas sensaciones. «El dolor no desaparece, es menor. Fue relajante», describe esta vecina de Areso. Irati, la primera de la prole, vino al mundo hace seis años. «Fue muy rápido», recuerda. Llegó a urgencias hacia las seis y media de la tarde, convencida de que no quería anestesia. Su deseo fue respetado no sólo por la buena disposición de las matronas al parto natural, sino porque no hubo tiempo para que el fármaco hiciera efecto.
«Me hicieron esperar media hora cuando entré en Urgencias. Me dijeron que era madre primeriza y que iba a tardar en dar a luz. Fue todo lo contrario. Tanto, que me costó asumirlo». Una hora y media más tarde, Irati llegaba al mundo. «Me quedó la sensación de que el parto había sido como tenía que ser, lo más natural posible». Su marido, Manu, la acompañó en todo momento y le apoyó en su decisión.
Así que, cuando se quedaron embarazados de Jon, tres años más tarde, decidieron repetir. Esta vez fue igual de rápido y todavía más agitado. «En las últimas semanas de gestación me subió la tensión y decidieron ingresarme. Quise pedir el alta voluntaria, pero decidieron dejarme en el hospital». Jon nació sano y fuerte. Con Maddi todo transcurrió de forma parecida. Ingresaron en el hospital a las doce de la noche de un 10 de octubre de 2008, con pequeñas contracciones. «Cuando empecé a tener más fuertes, el supervisor de partos me recomendó que me metiera en la bañera. Estuve media hora larga dentro. Tengo un buen recuerdo, es relajante, como si te quitaras mucha carga de encima», cuenta. Eli agradece el trato que le prestaron en el Hospital Donostia, donde ha dado a luz a sus tres hijos. «Me dejaron hacer, opinar sobre mis tres partos, decidir cómo quería tener a mis hijos, y eso me ayudó mucho».