Jan Ullrich está agotado. No puede más. Los años de pelea con el fin de lavar su imagen, golpeada por su implicación en la Operación Puerto pese a no haber dado positivo, le han pasado más factura que todos los esfuerzos de sus años como ciclista profesional. El último golpe ha terminado por hundirle. Ayer, la Audiencia Provincial de Hamburgo desestimó el recurso del ex corredor alemán contra el biólogo molecular y experto en dopaje Werner Franke. Y poco después, Ullrich relevó en su página web que sufre «el síndrome del agotamiento profesional», que le obligará a descansar durante una temporada.
Sin duda, el resultado de la Audiencia de Hamburgo no ha contribuído a su estado. Ullrich presentó su querella en 2006 después de que Franke le acusara de pagar 35.000 euros (45.000 dólares) en un año al doctor español Eufemiano Fuentes, en torno al que se destapó un escándalo conocido como «Operación Puerto» y en el que fueron implicados numerosos corredores por dopaje.
Un juez alemán de primera instancia dio la razón a Ullrich, que acusaba al experto en dopaje de «falso testimonio», pero Franke recurrió y ahora la Audiencia Provincial de Hamburgo le apoya frente al corredor.
Así que el ex ciclista, cansado de pelear por defender su inocencia todos estos años, anunció ayer que no puede más, que necesita estar un tiempo fuera de circulación. Ullrich tiene el llamado 'burn out' o 'síndrome del quemado' que le obligará a tomarse un descanso durante una temporada. «Necesito un largo tratamiento. Para poder curarme tendré que renunciar a mis actividades públicas en los próximos meses», explicó el germano en su página web.
El ex líder de los equipos ciclistas Telekom y T-Mobile, despedido en 2006 de este último por su presunta implicación en la 'Operación Puerto', la mayor trama de dopaje en el ciclismo, no dio más detalles sobre su estado de salud. El síndrome de agotamiento profesional conlleva fatiga física y moral generalizada y suele estar relacionada con el trabajo.
Desde que abandonó su carrera como ciclista en 2007, Ullrich hace grandes esfuerzos para defender su reputación, a pesar de la existencia de múltiples pruebas sobre su presunto dopaje y el testimonio de algunos de sus ex compañeros.
Pelea constante
El ciclista, de 36 años, nunca dio positivo en un control antidopaje durante una carrera o un entrenamiento pero se le detectaron anfetaminas en 2002, cuando estaba lesionado. La policía alemana confirmó, además, que visitó 24 veces al doctor Eufemiano Fuentes, principal implicado en la 'Operación Puerto', entre los años 2003 y 2006. Sin embargo, Ullrich no ha sido nunca condenado.
En 2008 llegó a un acuerdo con la justicia alemana y pagó una multa de más de un millón de euros con el fin de evitar que todo el escándalo implicara una condena.
En todo este tiempo, el alemán ha tenido diversos juicios y se ha visto las caras con diferentes personas que le implicaban en la Operación Puerto, y le relacionaban directamente con Eufemiano Fuentes. En estos últimos años, el más duro ha sido con Werner Franke, cuyas denuncias contra Ullrich se basaron en el informe de las autoridades españolas que lanzaron la «Operación Puerto» el 23 de mayo de 2006, según explicó el biólogo alemán.
En una entrevista concedida entonces por Franke a la televisión alemana «RheinmainTV», éste declaró que «hacía mucho tiempo que no me topaba con tanta suciedad», en alusión a la gran cantidad de sustancias utilizadas.
Ahora, tras el resultado de ayer, el ganador del Tour de 1997 se tomará un descanso. Pero a buen seguro que no se dará por vencido. Su batalla contra Franke apunta a que tendrá nuevos capítulos. Es cuestión de tiempo.