No habrá concierto con marchamo comercial; desaparecen los espectáculos pirotécnicos del Casco Viejo y se renuncia a fuegos artificiales piromusicales. Prima la oferta de calle y se imponen las propuestas de los grupos locales. Son los rasgos de unas nuevas fiestas para la crisis; el efecto de un tijeretazo al gasto voluntario, a los presupuestos, que este año se ha traducido en un cartel amarrado con 81.000 euros menos (219.000 es el total). Súmese a ello el desarrollo de obras civiles en puntos estratégicos de la ciudad -el Casco Viejo, sin ir más lejos, quedará dominado por los andamios del teatro Apolo- y el cóctel final es un programa que intenta cuadrar un día más de celebración -del 10 al 13 de septiembre- sin novedades de relumbrón.
«Pero gratis y con una gran oferta», resaltó ayer Fernando Campo. Agradeció el esfuerzo de su concejal por no desviarse ni un milímetro de la ajustada línea marcada por Alcaldía. Al sacrificio en la música -«gastarse 16 millones de pesetas para que vayan mil personas no merece la pena», fue su reflexión-, se han unido equilibrios como el de conseguir «más teatro de calle por menos dinero». Pero también que los artistas necesitan bolos. «Todos los ayuntamientos nos estamos moviendo igual. Se han reducido los presupuestos, pero eso no significa menos actividades. Hay que tener en cuenta que los cachés también han bajado». El responsable del área, Alexander Jiménez, apostilló la explicación de Campo con un ejemplo: «Teníamos cosas reservadas y según avanzaba el tiempo, cuando ya se cerraba el presupuesto para el programa se les ha llamado y se les ha pedido un esfuerzo. Y lo han hecho porque les interesa».
El musical 'Face to face', homenaje a Michael Jackson y Elvis Presley, el Grupo Araciel -inclinado hacia la ranchera, y que ya presentó credenciales en Miranda durante el último Festival de la Canción del Blusa- y los veteranos Fórmula V, serán los protagonistas de los conciertos en la calle Cantabria.
La opción de la parte vieja
Los grupos mirandeses cargarán con el mayor peso de la música en la plaza del Mercado (Ciencia Escrita, Carniceros del Norte, Skatergoriz y Ajopicao). A ellos se sumarán las disco móviles, que se refuerzan como propuesta para prolongar la fiesta hasta altas horas de la madrugada. Comenzarán a partir de las tres y media de la mañana.
«Se ha apostado por la disco móvil porque los jóvenes, llegada una hora, ya no tenían a dónde ir». Jiménez destaca también el impulso que se da al parque Alcalde Emiliano Bajo, que el sábado 11 acogerá una exhibición de skate park y break, BMX y Roller (distintas modalidades acrobáticas con patinete y bicicleta). Desaparece del programa el tradicional concurso de graffitis. ¿El motivo? «Los gustos de los chavales van cambiando y nos hemos amoldado a lo que ahora más les gusta, que es todo el tema del skate y las bicis».
El patio del colegio Altamira se mantiene como referencia para sugerencias de distinto pelaje. Se estrenará el viernes con el concierto de la Big Band de Miranda (22.00 horas). El sábado llegará el turno de la Compañía Acrobática de Tianjin (23.15); y el lunes, último día oficial de las fiestas, el protagonismo recaerá en la música cubana, a partir de las ocho de la tarde.