Cuatro españoles desaparecieron ayer en México al zozobrar la barca con la que trataban de cruzar un río en la zona de Aquismón, en San Luis de Potosí, junto a otros dos compatriotas que lograron llegar a la orilla a nado. Los seis integrantes de la expedición -tres jóvenes y otras tantas chicas, de unos 26 años, estudiantes y vecinos de Gerona, Barcelona y Mallorca- habían sido alertados por la oficina de turismo local de que no era recomendable emprender la actividad acuática que pretendían llevar a cabo debido a «las fuertes corrientes del río».
Habían contratado la embarcación para visitar la catarata de Tamul, pero el viaje apenas duró cinco minutos. La lancha volcó cuando cruzaban una zona de aguas turbulentas en la confluencia de los ríos Santa María y Gallinas. Dos de los jóvenes, además del dueño de la barcaza, lograron alcanzar la orilla, pero sus cuatro compañeros cayeron al agua y fueron arrastrados por la fuerza de la corriente. Los dos turistas que llegaron a tierra -un chico y una joven- dieron la voz de alarma y de forma inmediata se inició un dispositivo de búsqueda que al cierre de esta edición aún no había dado ningún resultado positivo.
Tres de los desaparecidos son estudiantes de la Universidad Politénica de Cataluña y desde hacía varios meses estaban en la zona de Malilijá, donde participaban en un proyecto para dotar a la comunidad de Internet.
Incendio en un crucero
Otra española, una malagueña de 67 años, también fue dada por desaparecida ayer en Turquía, después de que el miércoles se incendiara y se hundiera el crucero en el que recorría el litoral de ese país. Paloma Gálvez Petersen viajaba con otros 17 pasajeros, todos de la misma familia, y con cinco tripulantes turcos.
Todos excepto la mujer desaparecida lograron tirarse al agua al producirse un incendio causado, probablemente, por un cortocircuito. «A mi madre no le dio tiempo y se fue al fondo», aseguró ayer la hija de la víctima, Alicia Canales. Otros dos familiares, sobrinas de la víctima, resultaron heridas y «fueron trasladadas al hospital de Fethiye», explicaron a EL CORREO fuentes de la Embajada española en Ankara.
«Los 17 españoles se encuentran bien y a la espera de documentación para poder salir del país, ya que han perdido todo al hundirse el barco», señaló un portavoz del Ministerio de Exteriores. Alguno de los supervivientes tiene también nacionalidad portuguesa y todos ellos habían salido de Lisboa, pero es el consulado español en Estambul el que está gestionando los salvoconductos.
Los viajeros habían alquilado el barco 'Kayhan-9', fabricado en madera, que partió de la turística ciudad de Marmaris, al suroeste del país. La mujer desaparecida forma parte de una familia «muy conocida» en Málaga, donde regenta el hospital Doctor Gálvez, un centro privado con más de un siglo de historia.