Agosto va a ser un mes extraño para el transporte público vitoriano. A las ya tradicionales modificaciones en los servicios derivadas de las fiestas de La Blanca se unirá, a partir del día 10, la reparación del firme en General Álava. Aunque en un principio el Gobierno vasco, encargado de ejecutar la obra, no contaba con que fuese necesario cerrar la céntrica arteria, finalmente deberá hacerlo. El resultado será que tanto el tranvía como los urbanos de Tuvisa deberán cambiar sus rutinas hasta que finalicen los trabajos, el día 30.
ETS, el ente público del Gobierno vasco que gestiona las infraestructuras ferroviarias, eligió las últimas tres semanas de agosto para llevar a cabo la reparación del firme por ser las fechas en las que la ciudad registra una menor actividad. Por lo tanto, es el momento en el que las obras generarán menos impacto en la vida de la ciudad.
El objetivo del Ejecutivo es dar una solución definitiva a la larga lista de destrozos que registra esta calle tras la implantación del tranvía, hace ya año y medio, y que tantas quejas vecinales y comerciales han generado: adoquines sueltos y machacados, grietas, arquetas retorcidas, ruidos molestos... Eso sí, desde Transportes alegan que no sólo el metro ligero es el culpable, sino que también influye el tránsito constante de autobuses y vehículos pesados.
En cualquier caso, ETS se había comprometido a hacerse cargo de la reparación y «no será un simple parcheado, porque para eso sería suficiente una noche de trabajo», explican fuentes del ente público. La cuestión es que las obras, que arrancarán el día 10 a las ocho de la mañana, justo cuando terminen las fiestas, obligarán a suspender el servicio tranviaro en el tramo entre Sancho el Sabio y Angulema. Es decir, que desde el 10 al 30 de agosto el metro ligero se quedará en Sancho el Sabio.
La obra costará 250.000 euros y también impedirá que los urbanos de Tuvisa puedan circular por General Álava. Aunque desde el Ayuntamiento aún no tienen definida la estrategia a seguir, todo apunta a que las líneas afectadas mantendrán las rutas alternativas que se utilizarán durante La Blanca. Eso sí, se habilitarán accesos a los garajes, para lo que habrá que retirar algunos contenedores de basura.
Antes de que todo esto ocurra tendrá lugar el habitual periodo excepcional que suponen las fiestas de La Blanca para el transporte público vitoriano. Seis días que, este año, servirán a los usuarios del tranvía y el urbano como tiempo de adaptación a lo que les espera para el resto del mes. Porque a partir del próximo miércoles, día 4, arrancan los cambios que se prolongarán hasta el lunes 9.
El metro ligero sólo circulará por el centro de la ciudad hasta las 12 del mediodía; a partir de esa hora, se quedará en Sancho el Sabio y no llegará a Angulema. Además, habrá un servicio especial nocturno entre las 23.15 horas y las 6.30 de la madrugada.
Cambios en La Blanca
Más enrevesados serán los cambios en las líneas de Tuvisa, que afrontan sus primeras fiestas tras la reorganización que tuvo lugar el pasado mes de noviembre. Como cada año, las restricciones de acceso al centro de la ciudad, con la conversión en peatonales de varias de sus principales arterias, condicionará el servicio. Así, la L1 (Circular) verá suprimida la parada de la Catedral, igual que le ocurrirá a la L4 (Lakua-Mariturri). Por su parte, en la L3 (Betoño-Zumaquera) y L9 (Gamarra-Zumaquera) los urbanos dejarán de pasar por la parada de Manuel Iradier 76 a partir de las cuatro de la tarde y hasta la finalización del servicio.
Las alteraciones también llegarán a la L5 (Salburua-Sansomendi), donde se suprimirán las paradas de El Prado y Olaguíbel 20. Sin embargo, los cambios más importantes tendrán lugar en las líneas L6 y L7. En cuanto a la primera (Zabalgana-Salburua), se separará en dos líneas diferentes: la primera, de Zabalgana al centro de la ciudad, seguirá el recorrido habitual y terminará en la Catedral, aunque dejando fuera de servicio las paradas de El Prado y Olaguíbel 20; la segunda, de Salburua al centro, también seguirá la ruta de siempre con terminal en La Paz y dejando fuera de servicio las paradas de la Catedral, El Prado y Olaguíbel 20.
Una solución parecida se adoptará en la L7 (Sansomendi-Errekaleor). De Sansomendi al centro de Vitoria se seguirá la ruta habitual con terminal en la Catedral y dejando fuera de servicio las paradas de El Prado y Olaguíbel 20. De Errekaleor al centro la terminal será La Paz y no se pasará por Jesús Guridi, Catedral, El Prado y Olaguíbel 20; además, a partir de las cuatro de la tarde se suprime la parada de Manuel Iradier 76.