El equipo Astana quiere conservar a Alberto Contador. La negociación está en su parte final, aunque aún el acuerdo no es total. El conjunto kazajo pretender atar al ciclista madrileño durante los próximos dos o tres años. El número uno del mundo es la llave para cualquier carrera y cualquier podio. Aun así, Contador no ha descartado otras vías, entre ellas la de Eusebio Unzúe, director del Caisse d'Epargne, que busca un gran patrocinador español para construir una escuadra en torno al escalador de Pinto.
La entidad francesa Caisse d'Epargne bajará la persiana del ciclismo al final de esta temporada. Unzúe está a la espera del visto bueno de más de un nuevo patrocinador. Hay empresas de telecomunicación y relacionadas con entidades financieras. El estudio está hecho. Falta la firma. El paso adelante para desembarcar en el ciclismo. Unzúe ha presentado un proyecto con Contador como imán. Ahora, el Astana responde y redobla la apuesta.
«La posibilidad más grande que hay ahora mismo y más viable y más avanzada está es la de Astana», reveló el hermano del ciclista, Fran Contador, a 'biciciclismo'. Al inicio de esta temporada, el Astana se vio obligado a construirse casi desde cero. La mayoría de las figuras se marcharon con Armstrong al RadioShack. Contador pasó el invierno rebuscando en el mercado. A última hora. Los dirigentes kazajos le ofrecen ahora seguridad para el futuro. Fichajes y un contrato multimillonario.
Jornada tranquila
Al margen de su futuro, Alberto Contador reconoció que el de ayer fue un día tranquilo a la espera de la montaña, que aparecerá durante el próximo fin de semana. «Unicamente al final hemos estado un poco atentos por el riesgo de viento, pero no ha pasado nada, hemos terminado sin percances: un día menos», declaró.
La montaña esta cada día más cerca y ya comienza a pensar en ella, aunque no demasiado. «Desde luego que piensas en la montaña, pero lo más importante en el Tour es ir día a día, porque cuando piensas que vas a ir más tranquilo te puedes dejar un montón de tiempo. Hay que ir día a día y pensar que más adelante llegará mi terreno».
Dos etapas después del pavés, Alberto se siente mejor muscularmente, aunque todavía tiene algunas molestias, sobre todo debido a la caída del pasado lunes. «El problema no fue el pavés, sino la caída del día anterior. A nivel de tendones y musculatura me hizo bastante daño y todavía tengo dolores, pero confío en que poco a poco se me vayan quitando».
Samuel Sánchez, por su parte, destacó el «sofocante» calor de la jornada de ayer, una muestra más de que la ronda francesa es una carrera en la que «todas las jornadas toca algo que aún endurece más su desarrollo». «Las caídas, el pavés, y ahora le toma el relevo el calor... Todos estos factores hacen que las fuerzas mermen aún más de lo normal. Se va acumulando desgaste que en una carrera de tres semanas tiene mucha importancia», declaró el líder del Euskaltel Euskadi.
«Son jornadas que tenemos que ir superando hasta que lleguen trazados más montañosos», añadió el campeón olímpico nada más cruzar la línea de meta.