Las entidades locales alavesas salvarán la línea roja marcada por el Gobierno central para intentar contener el gasto de los ayuntamientos españoles prohibiéndoles vía decreto endeudarse en 2011. En Álava, sin embargo, sí podrán hacerlo siempre que garanticen su salud financiera. Así lo anunció ayer en las Juntas Generales el diputado de Hacienda Finanzas y Presupuestos, José Luis Cimiano, quien explicó que a 31 de diciembre de 2009, las entidades locales -ayuntamientos, cuadrillas, concejos y consorcios- debían 134 millones de euros, un 30% del conjunto de sus ingresos. Estas cantidades, respecto al Producto Interior Bruto (PIB), significan el 1,24% del total. En este sentido, recalcó que la deuda existente ha generado unos intereses y amortizaciones por valor de 13 millones, el 0,12% del PIB.
Cimiano compareció ayer en la Cámara alavesa a petición del PP, cuyo portavoz, Javier de Andrés, pidió aclaraciones sobre cómo se van a cumplir las leyes de estabilidad presupuestaria y qué fórmulas se aplicarán para evitar endeudamientos excesivos. El diputado fue explícito, tanto, que gastó el tiempo establecido por el reglamento sin terminar sus explicaciones -tuvo que utilizar su segundo turno-. En líneas generales, aseguró que pese a lo establecido por el Gabinete Zapatero, las entidades locales alavesas sí podrán recurrir a deuda en 2011 siempre que cumplan una serie de variables. Para ello, la Hacienda foral las catalogará en función de tres niveles: las saneadas, que no tendrán mayores dificultades para recibir el plácet de la Diputación; las débiles, que no podrán hacerlo en 2011 y que tendrán que justificar muy mucho su salud económica para poder hacerlo en 2012; y las intermedias, que sí podrán endeudarse siempre que superen una serie de controles para alcanzar los objetivos de estabilidad fijados. Cimiano no desveló cuándo se realizará esta catalogación, pero sí recalcó que ya disponen de toda la información necesaria.
Evasión fiscal
Deuda pública al margen, el diputado de Hacienda también compareció ayer en las Juntas para detallar la hoja de ruta que la Diputación ha trazado para combatir el fraude y que ha quedado plasmada en un ambicioso plan que recoge 300 medidas que buscan una «mayor eficacia y eficiencia» del fisco alavés. Entre otras actuaciones, destacó que se pondrá en marcha una unidad integral específica sólo para las grandes empresas del territorio y que el director de Hacienda será quien presida la comisión interna de nueva creación destinada a la lucha contra el fraude.
Pese que el año pasado se recuperaron 55 millones de euros, 5 más que en 2008, Cimiano recordó que el objetivo no pasa por superar estas cifras al alza puesto que el plan se basa en una lucha antifraude desde la prevención. Volvió a recalcar, por otra parte, que cualquier cifra que se dé sobre economía sumergida en Álava no deja de ser una mera especulación.