Apretarse el cinturón. Es lo que toca en tiempos de crisis, una máxima que el Mirandés está secundando a rajatabla para que sus cuentan no flaqueen más de lo estrictamente necesario. Es una medida que está aplicando en diferentes conceptos y que detallará el próximo 14 de julio, pero en algunos apartados ya se puede deducir. Por ejemplo en todo lo que rodea a los fichajes.
Hasta la fecha, Carlos Lasheras ha formalizado un total de cinco incorporaciones a la plantilla 2010/11. Todos los jugadores son de zonas cercanas. De hecho, cuatro son vascos, tres de ellos de Bilbao, y uno de Logroño. Atrás quedan, al menos por ahora a tenor de lo expuesto, los tiempos (no tan lejanos precisamente) en los que plasmaban su compromiso con la entidad rojilla futbolistas que necesitaban residir en Miranda para poder jugar en el primer equipo. Sin ir más lejos, en esta última campaña han sido unos cuantos los que durante la temporada tenían su domicilio en la ciudad: De la Plata, Lozano, Cabero, Rodri, Tártara, Senel, Matamala y Randy, entre los que ya no están en el equipo. Y eso supone siempre un desembolso añadido.
De entrada, sólo tres efectivos de los trece que forman parte a día de hoy del plantel tendrán piso en Miranda. Los del año pasado, Haritz, Iribas, y a estos dos se suma Martins, uno de los fichajes que fue presentado este viernes. Se da la circunstancia de que los tres son guipuzcoanos. El resto compartirá vehículo en diferentes grupos los días que se programen los entrenamientos y cuando haya partidos. Es lo que se suele hacer para abaratar costes.
De localidades cercanas
Una vez sabido que el entrenador, Carlos Pouso, es vizcaíno, tierra a la que vuelve tras su paso por el Guijuelo, no era difícil intuir que recalarían jugadores de esa provincia para reducir desplazamientos, algo habitual en estos casos. Además del técnico viajarán por carretera desde prácticamente el mismo punto las jornadas que haya sesiones preparatorias Antxon Muneta, Ander Lambarri y Diego Simón.
Los renovados Garmendia y Tato pondrán rumbo a Anduva desde Vitoria, Raúl García es de Hernani y Pablo cogerá el coche desde la provincia burgalesa. Iván Agustín, Candelas y el central que se incorpora este año, Álvaro Corral, se desplazarán en su caso desde Logroño.
Así pues Vitoria, la capital riojana y Bilbao son los principales puntos de referencia -porque son más los jugadores de esas ciudades-. La ubicación geográfica de Miranda, de nexo de unión de diferentes comunidades autónomas en esta ocasión sí está bien aprovechado.
El propio secretario técnico Carlos Lasheras confiesa que al margen de la calidad de los futbolistas y del interés que pueden suscitar tanto para él como para el entrenador rojillo el hecho de que habiten en localidades próximas también es un factor que se valora.
«Está claro que así, si viene un buen número de jugadores de los mismos sitios y si éstos son cercanos el club se ahorra una cantidad importante», subraya el encargado de realizar los fichajes. Y es que es una cuantía que hay que descontar en concepto tanto de viajes como de alquiler de pisos.
Queda por comprobar la procedencia de los cinco o seis jugadores que faltan por llegar, pero tras apreciar la 'política' que se está siguiendo es probable que los nuevos efectivos que se van a sumar en las próximas semanas a la disciplina mirandesista residan en el entorno.
Los jugadores Royo y Rodellar, además del canterano Álvaro Herrero, son los que aún no han renovado con el club -no está claro que vayan a seguir-, pero en cualquier caso son otros dos futbolistas del entorno. Uno de Vitoria y no necesitaría alojamiento y otro es natural de San Sebastián.