Las fuertes lluvias registradas en Vizcaya en las últimas semanas tienen un lado positivo. Aquellas espectaculares precipitaciones que el pasado día 16 dejaron en apenas 24 horas 133 litros por metro cuadrado en Bilbao, han hecho que los embalses que abastecen la provincia alcancen su nivel más alto de los dos últimos años, rozando incluso los límites de seguridad permitidos. Las reservas se han disparado hasta tal punto que el suministro queda garantizado durante «año y medio» aunque no caiga ni una sola gota de agua más hasta 2012.
Portavoces del Consorcio de Aguas de Bilbao han reconocido el «impresionante» estado en el que se encuentran los pantanos de la cuenca alavesa del Zadorra, que abastecen de agua a ocho de cada diez vizcaínos. Hace apenas diez días, los embalses de Ullibarri Gamboa y Santa Engracia alcanzaban el 87,6% de su capacidad, un auténtico récord para las fechas en las que nos movemos. Hace 12 meses, el índice de agua embalsada era casi un 9% inferior.
Esta diferencia se ha cimentado especialmente en las trombas caídas el pasado día 16, jornada en la que el volumen de agua retenida creció un 6% en apenas 24 horas. El dato es más revelador sabiendo que en lo que llevamos de 2010 el nivel de las reservas de los pantanos alaveses ha oscilado un 3% de media cada mes.
Sobre la curva de garantía
La conclusión es que la situación de los embalses del sistema del Zadorra es «inmejorable». Acumulan 168,8 hectómetros cúbicos de agua -cada uno equivale a mil millones de litros- por los 151,8 de hace 12 meses. Atrás quedan, por ejemplo, los 60 que albergaban los pantanos en enero de 2007, cuando se vivió la última gran sequía, y los 141 de hace cuatro años. Ullibarri Gamboa y Santa Engracia rebosan hasta el punto de superar ligeramente la llamada curva de garantía, nivel que marca el agua máxima que se permite guardar para evitar que los pantanos, en el caso de que se llegaran a desbordar, inundaran la Llanada Alavesa y Vitoria.
Ordunte, lleno
Si excelente es el momento que se vive en los embalses de la cuenca del Zadorra, la situación del resto de manantiales secundarios que abastecen Vizcaya es bastante similar. Los más importantes son los de Artiba y Nocedal, en el sistema del Cadagua, que superan estos días el 81% de su capacidad cuando en junio de 2009 rondaban el 69%. Mejor todavía si cabe es la situación del pantano burgalés de Ordunte, que surte a cerca de 200.000 bilbaínos. Está lleno desde hace varias semanas: 22.000 millones de litros.
Todo esto hace que las reservas de agua vizcaínas estén hasta los topes en el momento idóneo. Según los expertos, manteniendo los índices de consumo doméstico e industrial de agua habituales, el suministro está asegurado durante algo más de año y medio aunque no vuelva a llover hasta 2012. A las puertas de un verano que se anuncia caluroso, la situación es tranquilizadora.