Jorge Lorenzo es lo más parecido a una máquina encima de una moto esta temporada. Falla muy pocas veces, y cuando lo hace es para demostrar que es persona. Sin un verdadero rival que le pueda plantar cara en los últimos tiempos, él sigue a lo suyo. La ambición es un instinto que perdura a pesar de que todo esté a su favor. Ayer en Assen lo volvió a demostrar. El mallorquín marcó su segunda 'pole' consecutiva y todo indica que, salvo catástrofe, hoy volverá a cruzar el primero la bandera a cuadros.
El balear está intratable y busca su bendición en La Catedral dentro de la categoría reina. Tiene en su mano el Mundial y de relajaciones a estas alturas de la temporada, poco. Para ganar una 'guerra' hace faltan muchas batallas. El piloto de Yamaha lo sabe. Y está manos a la obra. Él a lo suyo. No quiere saber nada del resto. Aunque las facilidades que le están sus rivales le faciliten las cosas.
En el mítico trazado del norte de Holanda ganar se cotiza al alza. Por historia. Por tradición. Por eso Lorenzo se supera día a día. Aunque cueste. Aunque asuma más riesgos de los necesarios. Está muy motivado por verse líder y por comprobar que nadie le puede seguir. La Yamaha cada jornada tiene menos secretos para él. El jueves dijo que todavía tenían margen de mejora. Ayer lo demostró. Volvió a conseguir una velocidad de crucero que tan sólo un sorprendente Randy De Puniet puso en discusión, pero por poco tiempo. Su Honda 'satélite' volvió a ser mejor que las oficiales y hoy saldrá segundo desde la parrilla de salida.
El tercer mejor registro lo consiguió Casey Stoner. El australiano parece que puede ser el único capaz de plantar algo de batalla al mallorquín. Por el bien del espectáculo hay que esperar que tenga un buen día. De lo contrario, prepárense a ver otro monólogo. Porque Pedrosa no puede con su máquina. Los problemas continúan. Y cuando las cosas se tuercen desde el inicio... El catalán saldrá desde la séptima plaza y a las buenas salidas a las que tiene acostumbrados a sus seguidores tendrá que sumarle algo más que testosterona para tratar de seguir a la cabeza. Siempre queda el 'warm up' y los milagros de última hora.
Aleix Espargaró mantuvo la destacada línea del día anterior y marcó el décimo mejor tiempo. Álvaro Bautista sigue acusando dolores en su espalda que no le dejan rendir como quisiera y fue duodécimo, mientras que Barberá partirá desde el puesto 14.
Caídas en Moto2
La categoría intermedia estuvo impregnada de malas noticias para los españoles. Debón de rompió la clavícula cuando iba como un tiro. Se encontró a Wilairot rondando muy despacio a a la salida de una curva y no pudo esquivarle. El tailandés posteriormente fue sancionado -con 3.000 euros-, pero el de Castellón no podrá salir hoy. Habrá un hueco libre en la primera línea porque consiguió el tercer mejor tiempo. El primero fue para Iannone. Toni Elías partirá sexto, Julián Simón, séptimo, y Fonsi Nieto, octavo. Otro de los que tampoco saldrá será Axel Pons. Se fracturó la muñeca tras una caída.
El octavo de litro estuvo comandado por uno de los pilotos de moda. Marc Márquez fue el único que pudo discutir a las Aprilia del equipo Aspar. Terol y Smith saldrán segundo y tercero, respectivamente, mientras que Pol Espargaró acusó en exceso unos problemas de puesta a punto y partirá cuarto. No hay favoritos, los cuatro tienen opciones al podio junto con alguno más. Efrén parte séptimo, pero promete batalla.