El Centro Internacional de Investigación de la Lengua Española ( Cilengua) presentó ayer el proyecto del 'Diccionario Bíblico de las Letras Hispánicas', una recopilación de todos los materiales vinculados a las letras hispánicas y a la Biblia, que está previsto que finalice dentro de unos tres años.
Así lo adelantó ayer el presidente de la Asociación Internacional de Hispanistas, Carlos Alvar, que junto al consejero de Educación, Cultura y Deporte, Luis Alegre, y el director del Instituto 'Los orígenes del Español', Claudio García Turza, explicaron la envergadura de la iniciativa. El Diccionario tendrá su presentación oficial el próximo mes de julio, en el XVII Congreso de la Asociación Internacional de Hispanistas, previsto en Roma.
La gran cantidad de estudios y material que, desde diversos ámbitos, se han dedicado a la influencia de la Biblia han aportado un abundante conocimiento relacionado con todos los campos del saber de la cultura occidental. No es de extrañar, por tanto, que sean más de 300 profesionales, especialistas de todas las áreas de la literatura española, los que participen en la redacción del diccionario.
Los expertos, procedentes de prestigiosas universidades y centros de investigación nacionales y extranjeros, pretenden estructurar esos saberes y facilitar futuros análisis. Así lo afirmó Alvar, quien añadió que en el Consejo Asesor no habrá teólogos, porque se pretende observar la Biblia por su influencia en la literatura, «ya que ha sido durante siglos la base del pensamiento occidental».
El Diccionario ansía convertirse en una fuente fiable y rigurosa de consulta para posteriores investigaciones. Para culminar tal proyecto, los profesionales que colaboren en la empresa deberán ajustarse a unas normas comunes y a unos modelos de ficha que garanticen la homogeneidad del volumen.
Desde creyentes a ateos
García Turza, catedrático de la Universidad de La Rioja, quiso aclarar que esta obra «no será un diccionario sobre la Biblia», sino que recopilará una información «exhaustiva» y en abundancia que está muy «dispersa», pero relacionada con la misma. De esta manera, los autores serán desde creyentes hasta «los más ateos». El resultado será no sólo una obra de la más alta cualificación académica imprescindible para investigadores, sino un texto de divulgación científica abierto a cualquier lector interesado.
Por su parte, el consejero de Cultura, Luis Alegre, detalló que el proyecto del DBLH «es, por su dimensión, por la ambición de sus objetivos y por la altura científica de los profesionales que participarán, uno de los más relevantes que lleva a cabo el Cilengua desde su constitución».