El director general de EiTB pasó ayer por vez primera al contrataque. Tras meses en los que los partidos nacionalistas le han acusado de propiciar con su gestión la pérdida de audiencia y de haber puesto la radiotelevisión pública al servicio del PSE y del PP, Alberto Surio acusó al PNV de estar «instalado en la exageración desde hace tiempo» y de acentuar cualquier mal dato o polémica.
El máximo responsable del ente vasco aprovechó una comparecencia en el Parlamento para entrar en la refriega. Lo hizo durante una respuesta al representante del PNV Luke Uribe-Etxebarria. El dirigente jeltzale cuestionó el «criterio periodístico» aplicado en la retransmisión en directo por ETB-2 de una intervención del lehendakari en la Cámara para explicar los efectos en Euskadi del decreto de José Luis Rodríguez Zapatero para frenar la crisis económica. Uribe-Etxebarria reprochó que se hubieran difundido sólo las palabras de Patxi López y «no del resto de grupos», y exigió al director general que hiciera gala en próximas ocasiones de una «mayor sensibilidad hacia el pluralismo» de los grupos representados en el Parlamento para no volver a utilizar un «criterio erróneo».
Surio ciñó la emisión del discurso de López al interés «puramente periodístico» y a la vocación de «servicio público». En su opinión, con aquel episodio no se «cercenó la pluralidad» de los servicios informativos y censuró al PNV por la actitud que mantiene desde su nombramiento en EiTB. «Están ustedes instalados en la exageración desde hace tiempo», subrayó para, a continuación, pedir a los jeltzales de dejen de «sobreactuar» con sus críticas a la radiotelevisión vasca. Un comportamiento que, insistió, «está provocando malestar en la plantilla». Instó a los nacionalistas a que no mantengan por más tiempo a EiTB en el «candelero» porque, recalcó, se trata de una institución «de todos». «Parece que ustedes tienen ahora la exclusiva del pluralismo y nosotros, del sectarismo», espetó.
Las palabras de Surio se vieron respaldadas minutos después, cuando el director general ya había abandonado la comisión de control, por los portavoces de PSE y PP. El dirigente popular Carlos Urquijo censuró a los jeltzales por llevar a cabo «una estrategia» para perjudicar a EiTB sin importarles «cargarse» a la institución con tal de darle «una patada al nuevo equipo directivo, al pacto PP-PSE o al Gobierno». El socialista Carlos Gorostiza, por su parte, lamentó la «campaña de desprestigio» emprendida y aseguró que «los trabajadores están cansados de estar siempre bajo la lupa». Uribe-Etxebarria negó que exista una «campaña» del PNV en contra de Euskal Telebista y ciñó la pérdida de audiencia a que «los ciudadanos eligen lo que más les gusta».
El director de Euskal Irratia Telebista deberá volver a comparecer en el Parlamento el próximo martes. Un problema en la tramitación de uno de los puntos le impidió explicar ayer los detalles de la investigación que la Inspección de Trabajo ha realizado y por la que la radiotelevisión vasca deberá abonar a la Seguridad Social 1,9 millones de euros por contratos no ajustados a la legalidad durante la etapa de Andoni Ortuzar.